Las inteligencias artificiales avanzan a un ritmo abrumador. Cada vez tienen más funciones, son capaces de hacer más cosas y, hasta cierto punto, se podría decir que son más “inteligentes”. Pero, como muchos sabrán, esto se debe a las inmensas cantidades de datos que utilizan las compañías para entrenar a sus IA. Datos que muchas veces provienen de fuentes bastante… polémicas.
Si bien hace unos meses comentamos que muchas IA que generan arte utilizaron para entrenarse las obras de muchos artistas sin su consentimiento, esta semana se ha sabido que Meta ha hecho algo parecido para entrenar a su nuevo asistente virtual impulsado por IA: Meta AI.
Según reconoció el presidente de Asuntos Globales de Meta, Nick Clegg, durante la conferencia anual Meta Connect, la compañía habría utilizado las publicaciones de los usuarios de Facebook e Instagram para entrenar a su nueva inteligencia artificial. Eso sí, la compañía afirma que no se han utilizado publicaciones de carácter privado ni mensajes de chat de los usuarios.
“Hemos intentado excluir los conjuntos de datos en los que predomina la información personal”, afirmó Clegg, en unas declaraciones recogidas por Reuters, quien quiso dejar claro que la “gran mayoría” de los datos utilizados por Meta para el entrenamiento eran públicos.
Además, el directivo asegura que Meta tomó medidas durante este proceso de entrenamiento para asegurarse de filtrar los detalles privados de los usuarios de los conjuntos de datos públicos utilizados. Eso sí, se desconoce qué es exactamente lo que la compañía considera como “público” o “privado”, y si la IA se ha entrenado con datos de carácter sensible.
Las declaraciones de Meta se producen en un momento en el que muchas de las grandes compañías tecnológicas, como OpenAI o Google han sido criticadas tanto por los usuarios como por los organismos reguladores por utilizar información extraída de Internet sin permiso para entrenar a sus IA.