Los senadores Ron Wyden y Andy Biggs han instado a la recién nombrada Directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, a que se oponga a la solicitud del Reino Unido de implementar una puerta trasera en iCloud.
Según ellos, la aceptación de esta demanda por parte de Apple podría debilitar significativamente la ciberseguridad de Estados Unidos, poniendo en riesgo tanto la información de los ciudadanos como la de las entidades gubernamentales.
El llamado responde a la petición del Reino Unido, que se enmarca dentro de la Ley de Poderes de Investigación de 2016, donde se exige a Apple que reduzca su nivel de cifrado.
Qué sabemos de la puerta de atrás de Apple
Wyden y Biggs argumentan que, dado que Apple utiliza el mismo software de cifrado en todos los mercados, cualquier debilitamiento de la seguridad en el Reino Unido repercutiría también en la protección de datos en EE. UU. y en otros países. Este tipo de acceso por ‘backdoor’ podría facilitar el espionaje gubernamental, exponiendo datos sensibles a almacenar en ubicaciones menos seguras.
En su comunicación a Gabbard, los senadores hicieron eco de su discurso durante la audiencia de confirmación, donde advirtió que los ‘backdoors’ podrían socavar los derechos de la Cuarta Enmienda y las libertades civiles de los estadounidenses.
Adicionalmente, mencionaron el acceso que actores maliciosos, en particular de China, tuvieron a los correos electrónicos de oficiales del gobierno de EE.UU. durante un ataque a Microsoft en 2023, como un ejemplo de los peligros que implican estos sistemas de hacking.
La situación ha provocado que 109 organizaciones de la sociedad civil, junto con empresas y expertos en ciberseguridad, firmen una carta solicitando al Ministerio del Interior del Reino Unido que revoque esta petición, siendo este un punto crucial en las discusiones sobre ciberseguridad y cooperación de inteligencia entre los dos países.
Las firmas están siendo recogidas hasta el 20 de febrero, cuando se enviará la carta concluida al Ministerio del Interior.