Un investigador especializado en satélites ha descubierto que unos 170 satélites Starshield construidos por SpaceX para la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) del Gobierno de los Estados Unidos han estado enviando señales en la dirección equivocada.
Los satélites espías construidos por SpaceX están ayudando a la NRO a ampliar considerablemente sus capacidades de vigilancia por satélite, pero se desconoce el propósito de estas señales.
Las señales se envían desde el espacio a la Tierra en una banda de frecuencia asignada internacionalmente para transmisiones de la Tierra al espacio y del espacio al espacio.
Un error que puede afectar a millones de personas en todo el mundo
No ha habido quejas públicas por interferencias causadas por las sorprendentes emisiones de Starshield. Pero el investigador que las descubrió afirma que ponen de manifiesto una preocupante falta de transparencia en la gestión del uso del espectro por parte del Gobierno de EE. UU. y una falta de coordinación con otros países en este ámbito.
Scott Tilley, ingeniero tecnólogo y radioastrónomo aficionado de Columbia Británica, descubrió las señales a finales de septiembre o principios de octubre mientras trabajaba en otro proyecto.
Las encontró en varias partes de la banda de 2025-2110 MHz y, desde su ubicación, pudo confirmar que 170 satélites emitían las señales sobre Canadá, Estados Unidos y México. Dada la naturaleza global de la constelación Starshield, es posible que las señales también se emitan sobre otros países.
“Esta banda en particular está asignada por la UIT [Unión Internacional de Telecomunicaciones], Estados Unidos y Canadá principalmente como banda de enlace ascendente para naves espaciales en órbita, es decir, objetos en el espacio, por lo que los receptores de satélite escucharán estas frecuencias”, explicó Tilley al medio tecnológico Ars Technica.
“Si hay una constelación de señales muy potentes emitiendo en las mismas frecuencias, existe la posibilidad de que interfieran en la recepción de las señales de las estaciones terrestres dirigidas a los satélites en órbita”, explica.
Tilley ya había sido noticia en 2018 cuando localizó un satélite con el que la NASA había perdido contacto en 2005. En relación con su nuevo descubrimiento, Tilley publicó datos y un artículo técnico en el que describía las «fuertes emisiones de banda S de banda ancha», y su trabajo fue destacado por NPR el 17 de octubre.
En Estados Unidos, entre los usuarios de la parte de la banda S comprendida entre 2025 y 2110 MHz se encuentran la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), así como usuarios no gubernamentales, como las cadenas de televisión que cuentan con vehículos equipados con satélites para emitir desde lugares remotos.
Los expertos dijeron a Ars que es probable que la NRO se coordinara con la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA) de EE. UU. para garantizar que las señales no interfirieran con otros usuarios del espectro.
Según ellos, la decisión de permitir las emisiones no se haría necesariamente pública. Sin embargo, aún es posible que se produzcan conflictos con otros gobiernos, especialmente si se descubre que las señales interfieren con los usuarios de las frecuencias en otros países.