Meta ha anunciado hoy una actualización obligatoria de software para la segunda generación de sus gafas inteligentes. Lo ha explicado la propia compañía en una nueva sección de preguntas frecuentes sobre privacidad, y el cambio es muy concreto: si alguien manipula o rompe físicamente el LED que avisa de que se está grabando, la cámara dejará de funcionar.
Esa protección llegará a través de esa actualización obligatoria para la segunda generación de las gafas, según ha indicado Meta. El movimiento llega en medio de las críticas por privacidad y después de que empezaran a circular servicios y tutoriales centrados en quitar ese pequeño indicador luminoso.
Lo que busca Meta es cerrar la puerta a un uso muy discutido de estas gafas: grabar sin dar una señal visible a la gente que está alrededor. La medida aparece dentro de esa nueva sección de preguntas frecuentes que la empresa ha publicado para responder a las dudas públicas sobre cómo avisan sus gafas cuando hacen fotos o graban vídeo y qué límites existen para evitar un uso encubierto.
Hasta ahora, las gafas ya bloqueaban la grabación si el LED de captura estaba simplemente tapado, siempre según la explicación de Meta. Con el cambio que acaba de anunciar, esa protección va un paso más allá y la cámara también se desactivará si el indicador ha sido modificado físicamente o si está dañado.
En otras palabras, Meta quiere cerrar una de las vías más comentadas para convertir estas gafas en una cámara discreta. La compañía también ha dicho que retirará anuncios y publicaciones que promocionen servicios para inutilizar esa luz de grabación, y que incluso podría tomar medidas legales contra quienes ofrezcan este tipo de modificaciones.
La decisión llega tras meses de críticas por parte de expertos en privacidad y de usuarios preocupados por la posibilidad de grabar a otras personas sin un aviso visible. Ese malestar fue creciendo a medida que aparecían informes sobre un pequeño mercado de modificaciones pensado justo para eliminar el LED. Al mismo tiempo, las Ray-Ban Meta no han dejado de crecer: varios informes del sector apuntan a que los envíos mundiales habrían subido un 210 % interanual en 2024 y, a comienzos de 2026, ya se hablaba de más de 2 millones de unidades vendidas. Hay incluso otros informes que sitúan las ventas acumuladas por encima de los 7 millones de pares.
Para quienes defienden la privacidad, obligar por firmware a respetar el indicador de grabación supone un paso importante. Aun así, varios especialistas recuerdan que esto no resuelve todo, salvo que también se bloqueen nuevas maneras de saltarse estas limitaciones. Apple, Google y Snap aparecen entre las grandes tecnológicas relacionadas con gafas con cámara, mientras que en Europa Meta sigue teniendo delante exigencias regulatorias adicionales sobre reparabilidad y sobre nuevas funciones de software. Por ahora, la empresa ha querido dejar una idea muy clara: si se toca la luz, la cámara se apaga.