Isar Aerospace ya hace historia con Spectrum: primera órbita desde Europa continental

La alemana Isar Aerospace ha logrado hoy algo que ninguna compañía privada europea había conseguido hasta ahora: colocar un cohete en órbita desde Europa continental.

Su lanzador Spectrum despegó desde el puerto espacial de Andøya, en el norte de Noruega, llegó a órbita y soltó sus satélites. El vuelo ya entra directo en la lista de hitos de la industria espacial europea. Ha salido bien en el segundo intento: el primero, en marzo de 2024, duró apenas 30 segundos y acabó en accidente.

Haber enderezado el programa en tan poco tiempo apunta a una empresa capaz de aprender deprisa cuando algo falla y de moverse con una velocidad poco común en el sector espacial europeo.

Y no se trata solo del logro técnico. La Agencia Espacial Europea (ESA) y varios responsables noruegos lo están presentando como un paso relevante para depender menos de proveedores de fuera de Europa a la hora de acceder al espacio. La meta está bastante clara: reforzar industria, soberanía y seguridad.

El vuelo también pone a Andøya Spaceport en el mapa. Se inauguró hace poco y el propio Andøya Spaceport lo define como el primer puerto espacial orbital de Europa continental. Estar en el norte de Noruega le da una ventaja concreta para misiones hacia órbitas polares y heliosíncronas, dos trayectorias muy buscadas por los satélites de observación terrestre y por muchas aplicaciones de defensa.

Spectrum, por cierto, es un cohete de dos etapas, mide 28 metros y está pensado para llevar hasta 1.000 kilos a órbita terrestre baja.

Isar Aerospace no va a pelearle el terreno a Falcon 9, de SpaceX. Su apuesta está en otro lado, en un nicho cada vez más jugoso: lanzamientos más pequeños y ajustados para operadores que no quieren compartir misión con cargas mucho más grandes. En este vuelo transportó pequeños satélites de instituciones educativas y de startups elegidas en la Microlauncher Competition de la agencia espacial alemana, financiada por la ESA. Así que todavía no era una misión comercial al uso, con clientes comerciales convencionales.

Fundada en 2018, Isar Aerospace alcanza este hito después de haber anunciado este año una captación de 270 millones de euros y de cerrar además un contrato de unos 200 millones con la ESA dentro del European Launcher Challenge.

La empresa sostiene que cerca del 60% de sus pedidos ya llega de clientes de defensa, un dato que dice bastante sobre cómo se está moviendo el mercado espacial europeo. También asegura que su fábrica, cerca de Múnich, aspira a sacar hasta 40 cohetes al año y que su cartera de lanzamientos estaría llena hasta 2028. Todo según la propia Isar Aerospace. El éxito aprieta aún más la carrera con rivales como Rocket Factory Augsburg o la española PLD Space, y llega además a solo unos días de la cumbre espacial de París impulsada por Emmanuel Macron sobre soberanía europea en el espacio.

Dyson presenta Nurovi: tres robots aspiradores y detección UV

Dyson ha presentado hoy la serie Nurovi 2026, una nueva familia de robots aspiradores compuesta por tres modelos. La idea está puesta en mejorar cómo queda el suelo al terminar la limpieza, no solo en afinar la manera en que el robot se desplaza por la casa.

Con Nurovi, Dyson aprieta un poco más en su apuesta por la limpieza automatizada. Lo hace con un diseño pensado tanto para recoger polvo como para fregar.

La tesis de la marca con esta gama es bastante directa: de poco sirve recorrer la casa con eficiencia si, al final, el suelo no queda mejor.

Ahí es donde Dyson pone el acento. Habla de avances en navegación, reconocimiento del entorno y de un nuevo cepillo triangular diseñado para apurar más en bordes y rincones difíciles.

La serie se reparte entre el R1 Nurovi Dry, centrado en el aspirado en seco; el R2 Nurovi Wash+Dry, que suma funciones de fregado; y el R3 Nurovi Spot+Scrub UV, que ocupa el puesto más alto dentro de la familia.

Precisamente ese R3 Nurovi Spot+Scrub UV es la pieza más llamativa del lanzamiento. Se trata de un modelo premium que, siempre según Dyson, mezcla visión avanzada, luz UV y un láser verde para encontrar manchas y derrames que muchas veces pasan inadvertidos a simple vista.

Dyson llega a decir, en concreto, que el robot es capaz de reconocer cerca de 200 tipos de manchas y suciedad doméstica. Ahí entrarían manchas secas, restos pegajosos o residuos poco visibles sobre distintas superficies.

Cuando detecta una mancha, el R3 Nurovi Spot+Scrub UV no se queda en una pasada rápida por encima.

La compañía sostiene que el robot vuelve a limpiar esa zona con un rodillo húmedo autolimpiante y agua caliente, con la intención de despegar residuos resecos y dejar un mejor resultado al final.

Sobre el papel, esa limpieza puntual le daría cierta ventaja frente a otros robots que tratan todo el suelo de la misma manera.

Y aquí también hay lectura competitiva.

Nurovi coloca a Dyson frente al Shark PowerDetect UV Reveal 2-in-1 de 2026, otro robot que también tira de detección por UV para encontrar suciedad invisible. La pelea, por tanto, ya no va solo de potencia y autonomía.

El R3 Nurovi Spot+Scrub UV se movería además alrededor de los 1.199 dólares, según la información adelantada por Dyson.

En la fotografía de mercado que acompaña este lanzamiento, Dyson sitúa al sector global de robots aspiradores pasando de 9.920 millones de dólares en 2024 a 24.750 millones en 2032, empujado por el tirón del hogar conectado y la automatización.

Más allá de la ficha técnica, quedan preguntas abiertas: qué tal aguantará a largo plazo, lo fácil o difícil que será repararlo, el impacto ambiental de aparatos cada vez más complejos y la privacidad en dispositivos cargados de sensores dentro de casa.

China ya supera al carbón en capacidad solar por primera vez

China acaba de alcanzar un hito a la vez simbólico y estratégico en su sistema eléctrico: por primera vez la capacidad solar instalada del país ya está por encima de la capacidad instalada de carbón.

Con el coche eléctrico en plena expansión, este sorpasso en capacidad instalada refuerza una idea de fondo: la mayor economía industrial del mundo no solo fabrica más baterías y más vehículos, también está levantando la infraestructura energética que hará falta para moverlos.

Que la solar haya adelantado al carbón no quiere decir que el carbón haya dejado de ser una pieza clave del sistema eléctrico chino. Sí marca, eso sí, hacia dónde está yendo la nueva inversión.

Hay un matiz importante: el adelantamiento se da en capacidad instalada, no en generación efectiva. Y esa diferencia cuenta. Una central de carbón puede producir electricidad de manera más constante y durante más horas al año; la solar depende de la radiación y de que la red sea capaz de absorber esa energía cuando se produce.

Aun con esa salvedad, el cambio en el liderato importa.

China ya ha llevado su capacidad solar instalada por encima de un teravatio y la ha colocado ligeramente por delante de su parque de centrales de carbón. Cuesta mirar esa cifra y no detenerse un momento, porque no hay otro país desplegando renovables a esta velocidad.

Para los consumidores y para la industria tecnológica, el mensaje se entiende rápido.

La electricidad que sostiene buena parte del ecosistema digital y de movilidad chino va a ser cada vez más abundante durante el día, justo cuando miles de fábricas y puntos de recarga están en marcha. China, además, sigue siendo con mucha diferencia el mayor mercado de vehículos eléctricos del planeta y también controla la cadena de suministro de baterías, desde el refinado de materiales hasta el ensamblaje final.

Tener más capacidad solar puede rebajar el coste de una parte de ese consumo, sobre todo en polos industriales y en corredores de recarga rápida.

Llevado al terreno práctico, más solar puede significar menores costes operativos para los fabricantes, más margen para sostener precios competitivos y una red de recarga mejor acoplada al almacenamiento. La mezcla de paneles solares, baterías estacionarias y carga inteligente encaja bastante bien con los patrones del coche eléctrico: recargas en horario laboral, flotas urbanas y grandes hubs logísticos que pueden sacar partido de los picos de producción renovable.

El carbón, aun así, sigue siendo decisivo para asegurar estabilidad, cubrir picos de demanda y dar respaldo a la red cuando baja la producción renovable.

Ahora el desafío ya no pasa solo por instalar más paneles. También pasa por mover mejor esa electricidad y guardarla mejor, con nuevas líneas de transporte, baterías a gran escala y una gestión de la demanda más flexible. Al final, esto no va únicamente de paneles solares. Va de quién tendrá la energía más barata, la industria más integrada y la mano sobre el próximo capítulo de la movilidad. Lo que todavía no está claro es cuándo esa ventaja de la solar en capacidad instalada acabará traduciéndose también en una menor dependencia relativa del carbón en la generación real.

Firefox para iPhone ya incorpora bloqueador de anuncios: llega de forma gradual

Mozilla ha empezado hoy a activar, poco a poco, un bloqueador de anuncios integrado en Firefox para iOS. Hasta ahora, esta función había estado en fase experimental, pero por fin empieza a llegar al público general en iPhone y iPad.

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La novedad puede hacer que Firefox gane bastante atractivo dentro del ecosistema de Apple, aunque hay una pega importante: el bloqueo viene desactivado de serie.

Actualizar la app no basta. Si quieres usarlo, tienes que abrir Firefox en el iPhone o el iPad y entrar en Ajustes > Navegación > Bloqueador de anuncios. En algunas páginas, Mozilla también deja activarlo desde el menú del sitio, así que a veces el acceso será más directo y no hará falta ponerse a rebuscar entre opciones.

Mozilla vende esta herramienta como una manera de recortar la publicidad más intrusiva y, de paso, mejorar la privacidad mientras navegas.

Según explica la propia compañía, el bloqueador de anuncios de Firefox para iOS está pensado para frenar redes publicitarias y exchanges de anuncios de terceros, buena parte de la publicidad distribuida por la web, rastreadores asociados a anuncios y elementos especialmente molestos, como las ventanas emergentes y las superposiciones.

Pero el bloqueo no lo cubre todo.

Firefox para iOS no quita los anuncios que aparecen dentro de buscadores como Google. Tampoco elimina el contenido patrocinado que Mozilla enseña en la pantalla de inicio y en las pestañas nuevas.

Además, seguirán pasando algunos anuncios que no entren en la lista de filtros que usa el navegador. Mozilla se apoya en EasyList, una de las referencias más conocidas del sector, aunque su cobertura no siempre responde igual en todas partes: hay webs, formatos y mercados internacionales donde funciona peor que en escritorio, o incluso peor que en Android.

Hay otro punto importante, y tiene que ver con hasta dónde llega.

El bloqueador integrado de Firefox para iOS solo actúa dentro de la propia app de Firefox. Eso significa que no sirve para quitar anuncios en otras aplicaciones ni en otros navegadores que tengas instalados en iOS.

Quien quiera un bloqueo más amplio dentro del sistema de Apple tendrá que tirar de soluciones de terceros compatibles con filtros a nivel de URL o con funciones específicas para este ecosistema.

Con este paso, Mozilla se acerca a rivales en iOS como Brave y el navegador DuckDuckGo, que llevan tiempo incluyendo bloqueo de anuncios y protección frente al rastreo como parte central de su propuesta.

Las primeras reacciones están siendo mixtas: hay usuarios encantados con una navegación más limpia, y otros creen que el bloqueo sigue siendo menos duro que el de alternativas rivales. También falta ver qué tal responde fuera de los mercados angloparlantes, donde la cobertura de filtros y los formatos publicitarios suelen ser bastante más irregulares.

Apple ya tiene nuevo CEO: John Ternus releva a Tim Cook

Desde hoy, 1 de septiembre de 2026, John Ternus es el nuevo consejero delegado de Apple. Tim Cook pasa a ocupar la presidencia ejecutiva, tal y como recogía el plan de sucesión que la compañía anunció el 20 de abril. Con el relevo ya en vigor, se abre una etapa nueva que Apple, al menos sobre el papel, quiere mostrar como ordenada y continuista.

Cook deja la dirección ejecutiva tras 15 años al frente de Apple, una etapa en la que la compañía pasó en bolsa de rondar los 350.000 millones de dólares a superar los 4 billones. Fueron años marcados por la expansión constante de la familia iPhone, el empuje del negocio de servicios y una disciplina operativa que convirtió a Apple en una máquina de precisión con muy pocos rivales.

Ese peso explica que la transición se presente como algo medido, casi lógico, aunque el relevo está lejos de ser menor: Tim Cook fue el arquitecto de la Apple posterior a Steve Jobs, y sustituir a un CEO con esa autoridad interna y externa no se parece en nada a un simple ajuste de organigrama.

Ternus llega con otro perfil. Lleva 25 años en Apple y hasta ahora ocupaba la vicepresidencia sénior de ingeniería de hardware, un puesto desde el que participó en el desarrollo de productos clave como el iPhone y el iPad. También tuvo un papel importante en la transición de los Mac a Apple Silicon.

Ese recorrido refuerza la idea de una Apple más centrada en producto e ingeniería que en la optimización operativa que definió la era Cook. No parece el tipo de cambio que vaya a provocar un giro brusco de un día para otro, pero sí puede mover el foco y el tono de la toma de decisiones.

Si hay un antecedente reciente del tipo de transición que Apple sabe ejecutar, está en Apple Silicon. El salto de Intel a chips propios se anunció en junio de 2020 y Apple dio la transición por completada en junio de 2023, con mejoras en rendimiento y eficiencia energética gracias a los chips de la serie M.

Aquel movimiento reforzó la posición del Mac incluso dentro de un mercado del PC debilitado. También consolidó la imagen de Apple como una empresa capaz de controlar mejor su propia hoja de ruta tecnológica cuando reúne hardware y software bajo el mismo techo.

El primer gran examen de John Ternus apunta, por ahora, al evento de Apple del 9 de septiembre, donde la compañía podría presentar los nuevos iPhone, un posible modelo plegable y una versión renovada de Siri. Más allá del calendario de productos, el nuevo CEO tendrá que manejar la exposición de Apple a China, clave tanto por la cadena de suministro como por negocio. A eso se suman varios informes de prensa sobre Phil Schiller, que estaría cediendo parte de sus responsabilidades, una señal de que podría haber una reorganización ejecutiva más amplia.

Por ahora, Apple insiste en transmitir continuidad. Está por ver hasta qué punto este relevo cambia el rumbo de la compañía en los próximos meses.

Google Maps ya muestra “Lake America” en EE. UU.: así aparece el lago Ontario

Google Maps ha empezado a mostrar hoy el lago Ontario como “Lake America” a los usuarios de Estados Unidos. El cambio llegó después de que el Sistema de Información de Nombres Geográficos de ese país actualizara la denominación a raíz de una orden ejecutiva del presidente Donald Trump. Pero la modificación no se ve igual en todas partes: depende del lugar desde el que se consulte el servicio.

No es, por tanto, un cambio global. La etiqueta varía según la ubicación desde la que se abre Google Maps.

Google Maps Descargar

En Canadá, Google Maps sigue mostrando “Lake Ontario”. En otros países, en cambio, aparece la fórmula combinada “Lake Ontario (Lake America)”.

Google suele actuar así cuando un lugar tiene nombres oficiales distintos según el país. Ajusta la etiqueta por regiones y se apoya en las fuentes gubernamentales que correspondan en cada caso. Aquí, eso significa que la versión estadounidense refleja la base de datos federal de Estados Unidos, no que el topónimo haya cambiado en todo el mundo.

La compañía ya aplicó ese mismo criterio a comienzos de 2025 con el Golfo de México. En la versión estadounidense de Google Maps pasó a verse como “Gulf of America”, mientras que fuera de Estados Unidos se mantuvieron variantes regionales o denominaciones dobles.

Google insiste otra vez en la misma idea: Google Maps sigue fuentes oficiales. Aun así, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para las grandes plataformas: qué nombre debe aparecer cuando historia, política y soberanía chocan dentro de un producto que usan millones de personas.

Y hay un hecho básico: el lago Ontario no pertenece a un solo país.

Forma parte de la frontera entre Canadá y Estados Unidos, así que una decisión administrativa tomada en territorio estadounidense no cambia el nombre oficial que usa Canadá ni fija por sí sola el uso internacional.

Además, Ontario es un nombre muy anterior a los dos estados modernos. Procede del término wendat “Ontari’io”, que suele interpretarse como “el lago es hermoso” o “el lago es grande”, y lleva más de 400 años en uso.

La reacción política fue inmediata.

Desde Ontario, el primer ministro Doug Ford salió a defender el nombre tradicional con un tajante “Lake Ontario. Now and forever”. En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul dijo que su estado no utilizaría la nueva denominación. Y en Vermont, el gobernador Phil Scott calificó la medida de “mezquina y decepcionante”.

Y el asunto no se quedó solo en el ruido político.

El cambio ya ha tenido efectos concretos. Sitios web del gobierno de Ontario y de empresas que incrustan mapas de Google Maps llegaron a mostrar “Lake America”, lo que obligó a revisar integraciones y contenidos.

Apple Maps no había aplicado de inmediato el cambio, y MapQuest dijo que no lo haría.

Google endurece las reglas de memoria en Android: plazo hasta 2027

Google ya le ha puesto fecha a un cambio de calado dentro del ecosistema Android: los desarrolladores tendrán hasta febrero de 2027 para adaptar sus aplicaciones a normas de uso de memoria más estrictas en Google Play. Con este ajuste, la compañía quiere recortar el consumo ineficiente de RAM y mejorar la estabilidad de las apps.

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La decisión llega cuando la memoria se ha vuelto un recurso mucho más caro y competido. Por eso Google quiere limitar el impacto de las aplicaciones que gastan RAM de forma poco eficiente, sobre todo en teléfonos modestos.

La idea, dicho por la propia Google, es bastante simple: reducir el mal uso de memoria y hacer que las aplicaciones fallen menos en el uso diario.

La compañía ha señalado tres frentes concretos: el uso de memoria dinámica, la gestión de memoria en bitmaps y la eficiencia del código DEX. Lo que busca es que las apps no rebasen ciertos “umbrales de mal comportamiento”, esos que luego acaban convertidos en cierres inesperados, tirones o una experiencia inestable.

Para quien usa el móvil, esto es bastante menos abstracto de lo que suena.

Una app mal optimizada puede tragarse la RAM del teléfono, fastidiar la multitarea y empeorar el rendimiento general del dispositivo. Y eso se nota todavía más en la gama baja y media, donde cada giga cuenta. Google también ha dejado claro que no habla solo de buenas prácticas o de una sugerencia técnica: las aplicaciones que no lleguen a tiempo pueden perder visibilidad en Google Play y ver limitadas sus opciones de publicación, con efectos directos en las descargas y en el negocio.

Este endurecimiento de las reglas coincide, además, con una presión fuerte sobre la cadena de suministro de memoria.

La demanda de memoria de gran ancho de banda para grandes centros de datos está desviando capacidad de producción que antes se destinaba a la DRAM de consumo, la que acaba dentro de smartphones, portátiles y otros dispositivos cotidianos. El resultado es una oferta más apretada y precios al alza. J.P. Morgan Global Research calcula que el precio de la DRAM podría subir más de un 400 % entre principios de 2024 y finales de 2026, así que los fabricantes se enfrentan a un dilema bastante claro: asumir el golpe en costes o recortar especificaciones.

Y eso ya empieza a verse.

Están apareciendo nuevos modelos, sobre todo en las gamas más asequibles, con configuraciones de RAM menos generosas de lo que cabría esperar.

Si esa tendencia sigue, la eficiencia del software dejará de ser un extra para convertirse en una necesidad básica. También en mercados muy sensibles al precio, donde podría crecer la demanda de móviles reacondicionados. Google, por su parte, acompaña este cambio con nuevas herramientas en Play Console, según explica la compañía, para analizar mejor el consumo de memoria, detectar cuellos de botella y corregir problemas antes de 2027.

Google Calculator ya tiene nuevo icono: ahora usa degradado

Google ha actualizado hoy el icono de Google Calculator, su app de calculadora, para alinearlo con el nuevo lenguaje visual de la compañía mediante un diseño con degradado. A simple vista parece un cambio menor, casi de superficie, pero tiene bastante peso por una razón muy concreta: con este movimiento, Google prácticamente remata la reciente ronda de rediseños de iconos dentro de su ecosistema móvil.

Además, la actualización llega cuando Pixel Camera 11 aún está a varias semanas de su despliegue general. Por eso, este ajuste encaja bastante bien en la actual oleada de cambios de software y diseño que Google lleva tiempo soltando en sus aplicaciones.

El nuevo icono de Google Calculator deja atrás la estética más plana y de color sólido que definió buena parte de la etapa de Material Design. En su lugar aparece una imagen más suave, más luminosa y con formas más redondeadas.

Es la misma dirección visual que Google ya había llevado a otros productos importantes. Todo indica que Google Calculator era una de las últimas piezas que seguían pendientes.

Y no, no se queda en un simple retoque cosmético. El cambio sirve también para reforzar una línea visual compartida entre varias de las apps más reconocibles de la marca.

En los últimos meses, Google ha retocado iconos de servicios como Gmail, Calendar, Drive, Photos y Maps, con cambios visibles en Android, en iOS y también en algunas interfaces web.

Visto en conjunto, Google Calculator da bastante la sensación de cerrar una renovación visual que empezó en 2026.

La estrategia tampoco consiste solo en poner degradados. También aparecen formas más redondeadas y, en ciertos casos, un uso del color algo más medido, con la intención de que cada aplicación se diferencie mejor del resto.

Y esa diferenciación visual importa.

Durante años, una de las críticas más repetidas a los iconos de Google, sobre todo dentro del entorno Workspace, fue lo mucho que se parecían entre sí. La repetición de tonos y estructuras hacía que, de un vistazo rápido, costara distinguir unas apps de otras.

Con esta nueva generación de iconos, Google parece querer corregir justo ese problema: mantener una identidad de marca fuerte, sí, pero haciendo que cada icono resulte más fácil de reconocer en la pantalla de inicio o en el cajón de aplicaciones.

Como pasa casi siempre con este tipo de rediseños, la recepción no ha sido unánime.

Hay usuarios y observadores que ven estos iconos como una evolución más moderna y más cuidada, con un acabado actual y bastante uniforme. Otros, en cambio, los ven demasiado brillantes, algo genéricos o poco importantes si no vienen acompañados de mejoras claras dentro de las propias apps.

Por ahora, lo que sí parece claro es que el cambio en Google Calculator no ha llegado por separado. Funciona más bien como otra señal dentro de una renovación visual bastante más amplia, pensada para dar cohesión a la marca y para cerrar una etapa de iconos que llevaba tiempo necesitando una puesta al día.

Sigue sin saberse hasta qué punto esta nueva estética influirá también en la accesibilidad visual, en cómo se percibe fuera de los mercados occidentales o en los desarrolladores de terceros dentro de Android.

Galaxy S27 Ultra ya apunta a una gran mejora: batería de hasta 6.000 mAh

Samsung está probando prototipos del Galaxy S27 Ultra con baterías de entre 5.700 y 6.000 mAh, según el filtrador Kro. Si esa información es correcta, el próximo gran tope de gama de la marca por fin se movería de los 5.000 mAh, una cifra que Samsung lleva repitiendo desde hace varias generaciones en sus modelos Ultra.

La filtración, de hecho, apunta justo a uno de los cambios que más tiempo llevan pidiendo quienes siguen esta gama de cerca: una batería claramente más grande para el Samsung Galaxy S27 Ultra.

Si termina confirmándose, y de momento no hay pruebas sólidas que lo respalden, el salto sería evidente frente a los 5.000 mAh que Samsung ha mantenido durante varias generaciones de sus móviles Ultra, incluido el Samsung Galaxy S26 Ultra. Hablamos, al fin, de una mejora palpable en autonomía para una familia que llevaba bastante tiempo estancada en ese apartado.

Y aquí el dato no es solo la cifra.

Pasar de 5.000 a 5.700 o incluso 6.000 mAh en un teléfono tan lleno de componentes como el Samsung Galaxy S27 Ultra no es poca cosa, sobre todo si Samsung quiere mantener el grosor, el peso y la gestión térmica dentro de unos límites razonables. Si la información de Kro va bien encaminada, todo sugiere que la versión comercial se movería en ese rango. No sería una cifra de récord dentro del sector, pero para Samsung sí supondría un cambio serio.

Para llegar ahí sin disparar el tamaño físico del terminal, la compañía estaría probando soluciones con mayor densidad energética, como baterías de silicio-carbono y, quizá también, baterías apiladas.

Los dos caminos permiten meter más energía en un volumen parecido. Lo del silicio-carbono, además, no suena nada raro: Samsung ya ha usado este tipo de baterías en la serie Samsung Galaxy Z Fold 8, aunque por ahora no hay confirmación oficial de que esa tecnología vaya a terminar dentro de este modelo.

La filtración de Kro también habla de un prototipo bastante más ambicioso, con 7.000 mAh. El problema es el precio que tendría ese salto: para alcanzar esa capacidad, Samsung habría tenido que prescindir del S Pen integrado y de su hueco dentro del teléfono. Desde el Samsung Galaxy S22 Ultra de 2022, el lápiz se ha convertido en una de las señas de identidad del modelo, recogiendo el testigo de la antigua serie Note, así que esa posibilidad parece difícil.

Incluso si se queda en 6.000 mAh, Samsung seguiría por detrás de varios fabricantes chinos que ya han pasado de los 7.000 mAh en móviles de gama alta. Eso ayuda a entender por qué la compañía anda buscando nuevas formas de rascar autonomía.

Además, varias filtraciones basadas en renders CAD señalan un rediseño importante del módulo de cámaras, algo que podría liberar espacio en el interior. Samsung, eso sí, no ha confirmado ni la capacidad final, ni la química de la batería, ni la velocidad de carga, ni qué efecto tendría todo esto sobre el peso, el grosor o las temperaturas. A día de hoy, la idea de un Samsung Galaxy S27 Ultra con más autonomía suena más plausible que nunca, pero sigue siendo solo una posibilidad. Todavía no está claro cuál de todos estos prototipos acabará convirtiéndose en el Samsung Galaxy S27 Ultra definitivo.