Que los deepfakes son un problema no es ninguna novedad. Puedes hacer la típica broma en tu grupo de amigos o derivados para echarte unas risas, pero el problema es cuando ese deepfake llega más lejos de lo previsto. Sólo tenemos que ver al propio Elon Musk, quien hace poco compartió un deepfake de Kamala Harris que mucha gente se creyó (y haciendo esto incumplió las normas de la red social Twitter que él mismo posee, como curiosidad). Ante esta problemática, Microsoft quiere buscar soluciones. ¿Cómo? Mediante leyes.
En un reciente post publicado en el portal oficial de Microsoft, Brad Smith, presidente de la compañía, ha solicitado a los gobernantes instaurar leyes que persigan los posibles delitos cometidos con los deepfakes. “Aunque el sector tecnológico y los grupos sin ánimo de lucro han tomado medidas recientes para hacer frente a este problema, se ha hecho evidente que nuestras leyes también tendrán que evolucionar para combatir el fraude deepfake“, apunta Smith.
“Una de las cosas más importantes que Estados Unidos puede hacer es aprobar un estatuto integral contra el fraude de los deepfakes, buscando así evitar que los ciberdelincuentes utilicen esta tecnología para robar a los estadounidenses de a pie”, subraya el presidente de Microsoft.
“El Congreso debería exigir a los proveedores de sistemas de IA que utilicen herramientas para etiquetar los contenidos de este tipo. Esto es esencial para generar confianza en el ecosistema de la información y ayudará al público a entender mejor si el contenido es generado por IA o manipulado“, recalca.
A pesar de estas palabras, Smith también comenta que las propias empresas tienen un grado de culpa en esta irrupción, por lo que no debe quedar todo en manos de la justicia: “El sector privado tiene la responsabilidad de innovar e implementar medidas de seguridad para prevenir el uso indebido de la inteligencia artificial“.