Desde hace un par de años, es una ocurrencia común que los lanzamientos de nuevos videojuegos se salten enteramente las consolas de Microsoft. Especialmente cuando se trata de indies y lanzamientos japoneses, parece que existe poco interés en Xbox por parte de muchas empresas y desarrolladores. ¿Pero a qué se debe esto? Eso es exactamente lo que quieren saber en Microsoft, según han comentado recientemente.
En un post en su blog de desarrollo, Microsoft ha declarado que está investigando la manera de trabajar en los aspectos clave por los cuales los desarrolladores están evitando sacar sus juegos en Xbox. Para ello ha comenzado una iniciativa en la cual personas de estudios de videojuegos, no importa su posición dentro de la misma, pueden comunicarse directamente con Microsoft para comentarles cuáles son sus principales problemas con la marca.
Debora Hendersen, la investigora principal de usuario de Microsoft, ha declarado que «si no estás en Xbox, nos encantaría saber porqué. Y honestamente, si estás usando los productos de nuestra competencia, ¡probablemente tengas una gran prespectiva de la cual podamos aprender». Incidiendo así en cómo buscan que sea un proceso inclusivo para los desarrolladores.
Para esta iniciativa, a la cual se puede apuntar de momento sólo los desarrolladores afincados en EEUU —lo cual ya muestra uno de los problemas básicos que tiene ahora mismo la empresa a la hora de llegar a más desarrolladores—, buscan utilizar toda clase de herramientas para descubrir las razones para esta situación. Utilizando herramientas similares a las que utilizan para los estudios enfocados en los jugadores, pero enfocados a la realidad de los desarrolladores de videojuegos.
Aunque la consciencia de que tienen un problema y la voluntad de solucionarlo y escucharlo es un buen comienzo, no es difícil tanto figurarse algunos de los mayores problemas a la hora de lanzar videojuegos en la empresa. La necesidad de paridad entre Series S y Series X, su excesivo foco en el público norteamericano y GamePass, y su política empresarial errática y confusa, junto con una comunicación más que subóptima, hacen que trabajar con Xbox resulte menos atractivo de lo que debería. Pero si los estudios les sirven para descubrir las razones concretas para ello, será, sin ninguna duda, beneficioso tanto para desarrolladores como para jugadores.