Por ahora, Warner Bros. no ha confirmado de forma oficial Mortal Kombat 3. Lo que sí está claro es que el director Simon McQuoid y el guionista Jeremy Slater ya dejaron encarrilada la continuación de la actual etapa cinematográfica de Mortal Kombat. Que esa tercera película llegue o no dependerá, sobre todo, de cómo termine rindiendo Mortal Kombat 2 en taquilla. La secuela ya se ha convertido en la cinta más taquillera de toda la franquicia al superar la recaudación mundial de Mortal Kombat (1995), aunque lo ha hecho con un comportamiento bastante desigual entre Estados Unidos y el mercado internacional.
Lo más llamativo aquí es que Mortal Kombat 3 ya tiene un guion en marcha, o al menos eso es lo que ha dado a entender Jeremy Slater.
Slater seguirá ligado a la saga y todo apunta a que Simon McQuoid también repetiría como director. Viéndolo así, Warner Bros. no parece estar tratando Mortal Kombat 2 como un punto final, sino como la base sobre la que seguir levantando este universo. Aun así, que exista desarrollo no equivale a una aprobación inmediata. En Hollywood pasa mucho: se avanza con borradores mientras el estudio mira con lupa las cifras de taquilla. Si Mortal Kombat 2 conserva el tirón, el tercer capítulo debería salir adelante sin grandes problemas. Si la cosa se enfría, Mortal Kombat 3 puede quedarse parada durante un tiempo.
Y hay motivo para pensarlo, porque el final de Mortal Kombat 2 deja varios frentes abiertos. El caso más claro es Liu Kang , atravesado por una lanza de Shao Kahn en una escena que, de entrada, parece definitiva. Pero tanto Simon McQuoid como Jeremy Slater la plantearon como un giro deliberadamente ambiguo.
Más que una muerte cerrada del todo, lo de Liu Kang apunta a un regreso bajo otra forma, quizá algo cercano a una evolución tipo Fire God. Encaja con la mitología de los juegos y también con el tono cada vez más fantástico que está tomando esta etapa de las películas.
El otro cabo suelto importante es Kung Lao. Después de morir en Mortal Kombat (2021), vuelve en Mortal Kombat 2 convertido en un no muerto bajo el control de Quan Chi, y durante el torneo Liu Kang acaba viéndose obligado a rematarlo.
De ahí que la captura final de Quan Chi parezca el motor narrativo más obvio para una tercera entrega. La idea sería que los héroes intenten aprovechar los poderes necrománticos de Quan Chi para recuperar a varios aliados caídos, entre ellos Liu Kang y el propio Kung Lao.
Mortal Kombat 2, además, mueve más piezas con el amuleto de Shinnok. Ese detalle abre la puerta a que Shinnok aparezca como la gran amenaza de una futura secuela y también a una misión en el Netherrealm, que ya queda insinuada en el cierre.
Y la cosa no termina en una hipotética trilogía. Todd Garner, productor de la saga, ya ha hablado de posibles spin-offs centrados en personajes concretos si Mortal Kombat 2 funciona bien. Mientras tanto, el futuro de Cole Young sigue sin estar del todo claro, aunque Lewis Tan podría regresar incluso dando vida a otro luchador sacado del juego. En otras palabras, Mortal Kombat 3 está pensada con recorrido y ya tiene la mesa puesta en lo narrativo. Lo que no se sabe todavía es cuándo llegaría, si es que Warner Bros. termina dándole luz verde.