En los últimos días han salido varias filtraciones y reportes que apuntan a lo mismo: OD, el juego de terror de Kojima Productions presentado junto a Xbox, seguiría en marcha dentro de Xbox pese a la reestructuración de Microsoft Gaming. Como pasa siempre con este tipo de información, conviene leerlo todo con cautela.
Lo que dicen esas fuentes es que OD no habría quedado atrapado, al menos de momento, en la ola de despidos, recortes y rumores que rodea a Microsoft, con al menos cinco estudios que podrían acabar cerrando o vendiéndose si esas versiones terminan confirmándose. A día de hoy, el proyecto no aparecería entre los candidatos más inmediatos a una cancelación. Eso sí, ni Microsoft ni Kojima Productions han salido a decir públicamente que OD esté “a salvo”.
Y no sería un asunto menor para Xbox. Los reportes sostienen que Microsoft sigue viendo OD como una pieza importante dentro de su catálogo, incluso mientras revisa a fondo su estrategia de estudios y publicación. Mantener en pie una producción de este perfil serviría también para lanzar un mensaje bastante claro: la marca todavía está dispuesta a sostener apuestas muy concretas y de alto perfil.
También hay que tener en cuenta cómo se presentó el juego. OD se anunció como una colaboración de gran impacto entre Hideo Kojima y Xbox, con Jordan Peele implicado en el proyecto, y eso lo coloca en otro escalón frente a producciones menos visibles, justo en un momento en el que Microsoft necesita títulos capaces de reforzar su imagen.
El contexto, si hacemos caso a estos rumores, es delicado de verdad. En el tercer trimestre fiscal de 2026, los ingresos de gaming de Xbox habrían caído un 6,6 % interanual. El negocio del hardware, por su parte, se habría hundido un 33 %, siempre según esas mismas informaciones.
A eso se añade un supuesto memorando interno del que hablan varios de estos reportes. Según ese documento, los ingresos anuales del negocio gaming habrían bajado cerca de 500 millones en cinco años y los márgenes se moverían en torno a un escaso 3 %. Con esas cifras sobre la mesa, recortar gastos habría pasado a ser una prioridad después de miles de despidos repartidos entre 2024 y 2025.
En ese escenario, algunos analistas leen OD como un proyecto de prestigio. Un juego con capacidad para generar conversación, atraer foco mediático y darle algo de aire al posicionamiento de la marca Xbox en una etapa en la que Microsoft da la impresión de haberse vuelto mucho más selectiva con sus exclusivas.
Por eso mismo, OD también encajaría en la estrategia de contenido exclusivo que Microsoft aún reserva para ciertos lanzamientos clave, y podría aportar valor tanto al ecosistema Xbox como al propio hardware.
Incluso hay interpretaciones que le atribuyen un segundo papel: el de escaparate tecnológico para la infraestructura en la nube de Microsoft, si de verdad depende de ideas y funciones difíciles de reproducir en un entorno más tradicional. El propio Hideo Kojima ya contó en su momento que muchas compañías rechazaron la propuesta de OD por verla demasiado “loca”. En cambio, figuras de Xbox como Phil Spencer y la ejecutiva Asha Sharma sí habrían entendido la visión del proyecto y decidido apostar por ella.