Ya sabemos todos cómo es la industria de los videojuegos: de repente, alguien encuentra un manantial de agua y todas se ponen a cavar en el mismo sitio sin darse cuenta de que el agua no es infinita. En este caso, por si la compleja metáfora no quedaba lo suficientemente clara, el manantial son los juegos online entendidos como servicio, con sus diferentes temporadas, al estilo ‘Fortnite’. La última moda que, como todas las modas, se ha ido ya al carajo.
Un juego de dinosaurios extinto
Es el caso de ‘Exoprimal’, un shooter en tercera persona de Capcom en el que los jugadores debían luchar contra hordas de dinosaurios para vencer a una IA. El 14 de julio de 2023, el título salió a por todas en todas las consolas que imagines (excepto Nintendo Switch). Dos meses y medio después aún no había vendido un millón de copias… y solo ha pasado un año para anunciarse que el juego cierra a cal y canto.
Han sido cuatro temporadas, pero la productora ya ha anunciado que la última ha sido, literalmente, el final. No habrá más soporte para ‘Exoprimal’. De hecho, el 11 de julio volverá la temporada 1 y desde entonces se volverán a ir repitiendo en un ciclo continuo cada mes hasta que no quede nadie y Capcom, ahora sí, apriete el botón de apagar los servidores.
Básicamente, haciendo esto lo ha condenado a su propia muerte, a un estado continuo de no-vida, a un letargo eterno en píxeles del que poco a poco se irá drenando a los fans restantes. Es el sentido de los tiempos actuales, donde, salvo excepciones como ‘No Man’s Sky’ o ‘Cyberpunk 2077’, no hay segundas oportunidades. Y, tristemente, dentro de muy poco estaremos hablando de más juegos que muerden el polvo, en este triste, tristísimo descenso a la mediocridad constante.