Phantom Blade Zero, el juego de acción de S-GAME, ya habría pasado de 300.000 unidades vendidas en Steam apenas unos días después de abrir las reservas, siempre según las estimaciones del mercado. Es un arranque comercial muy serio, hasta el punto de situarlo entre los lanzamientos chinos de PC que más atención están concentrando este año.
La cifra se entiende mejor cuando se pone al lado del gran punto de referencia actual. Esas mismas estimaciones calculan que su ritmo de preventa ronda el 73% del que llevaba Black Myth: Wukong, de Game Science, antes de estrenarse. El dato es fuerte. No llega, claro, al nivel casi fuera de escala de expectación que acompañó a aquel juego.
Y no es solo una cuestión de unidades vendidas al principio. Phantom Blade Zero también ha subido con rapidez a puestos altos en las listas de ingresos de Steam, tanto en China como en el ranking global.
Lo mismo ha pasado en las listas de juegos más deseados, otro indicador bastante claro de visibilidad comercial y de cuánto ruido puede generar un título antes de salir.
En S-GAME la reacción ha sido de sorpresa, pero de la buena. Un representante del estudio llegó a decir que el rendimiento de las reservas había “superado con claridad todas las expectativas”.
El listón, aun así, está por las nubes.
Black Myth: Wukong vendió más de 10 millones de copias en sus tres primeros días y, hasta ahora, ya ha rebasado los 30 millones de unidades. Con números así, se ha ganado por derecho propio el papel de gran referencia para los AAA de acción hechos en China.
Visto así, que Phantom Blade Zero se esté moviendo al 73% del ritmo previo al lanzamiento de Black Myth: Wukong no suena a señal de debilidad. Más bien habla de una tracción comercial enorme, sobre todo porque lo de Black Myth fue un caso muy poco común: años de viralidad acumulada, una identidad visual que entraba por los ojos y el empuje cultural de Journey to the West.
Y el efecto de Black Myth: Wukong no acaba en las ventas.
Su éxito también habría ayudado a Phantom Blade Zero a cerrar financiación adicional, una señal de que hay más confianza inversora en los juegos premium para un jugador desarrollados en China.
Aun con eso, varios analistas del sector ven diferencias claras entre ambos. Black Myth: Wukong encaja mejor como propuesta amplia y accesible para el público global. Phantom Blade Zero, en cambio, apunta más a un perfil de nicho, al jugador entusiasta, con esa estética “Kung-Fu Punk” y un sistema de combate que, por lo que se ha visto, parece más complejo.
Las reservas de Phantom Blade Zero, además, ya están activas en mercados clave como Japón y Corea del Sur.
Incluso sin datos regionales más detallados, el arranque del juego en Steam ya basta para colocarlo entre los lanzamientos de PC con mejor impulso comercial de todo el calendario.
Por ahora, eso sí, no se conocen en detalle ni las ventas ni la recepción en esos territorios.