DC ha dejado algo claro hoy, a partir de los próximos avances oficiales de la editorial: Poison Ivy sobrevivirá a Batman: Bad Seeds. Lo que viene después, eso sí, puede ser casi tan radical como matarla dentro de la continuidad. Durante semanas, el macroevento Batman: Bad Seeds se ha vendido como la historia de una Gotham al borde del colapso y de una Pamela Isley que parecía condenada. Pero los avances de DC van por otro lado: Pamela Isley seguirá con vida.
Batman: Bad Seeds ocupará 26 entregas entre agosto y octubre de 2026, según la información promocional de DC, y todo ocurrirá en el transcurso de una sola noche. En ese marco, Poison Ivy ejerce como alcaldesa de Gotham y empuja su cruzada ecologista hasta el extremo, convirtiendo la ciudad en una jungla prehistórica a gran escala.
Buena parte de la promoción jugó con la idea de que el final podía pasar por la muerte del personaje. Los textos oficiales de los próximos números de Poison Ivy, de todos modos, dejan claro que no irá por ahí. Y encaja con lo que ya se vio en Detective Comics #1113, donde el plan de Vandal Savage, actual comisionado de policía de Gotham, para detener a Poison Ivy mediante un ataque con herbicida se viene abajo cuando la agente Hall impide que se disperse. Dicho de forma simple: Vandal Savage no consigue matar a Poison Ivy.
El verdadero giro está en lo que cuesta esa supervivencia. La descripción oficial de Poison Ivy #49 dice de manera explícita que Pamela Isley será “despojada de todos sus poderes”, y la de Poison Ivy #50 va un paso más allá al mostrarla atrapada en “un cuerpo mortal completamente normal”.
Ese número 50 abrirá lo que DC presenta como una “nueva era” para el personaje. Pamela Isley queda abandonada por sus aliados, pierde sus capacidades metahumanas y termina recluida en Arkham Towers. Desde allí, Batman intentará llevarla hacia un proceso de redención y de introspección, una dirección que se aleja bastante de la supervillana clásica capaz de controlar plantas a escala masiva.
El alcance de ese cambio puede ser enorme. Poison Ivy lleva más de 60 años unida al universo de Batman, primero como una científica brillante convertida en criminal botánica y, con el tiempo, como una figura casi divina vinculada al Green. Devolverla a una Pamela Isley sin poderes podría cambiar por completo el lugar que ocupa dentro de DC.
También importa cómo se ha construido este punto de quiebre. La etapa de G. Willow Wilson ha ido empujando al personaje hacia aquí a través de su aislamiento cada vez mayor, de sus alianzas frágiles y del conflicto moral entre su ideología ambientalista y el daño que provoca. Por eso el giro funciona al mismo tiempo como sacudida editorial y como evolución natural del personaje. La reacción inicial, claro, ya aparece dividida: hay lectores que temen que una de las villanas más poderosas de DC salga debilitada, y otros ven margen para historias más centradas en su inteligencia, en su identidad y en su relación con Harley Quinn. Por ahora no se sabe si esta pérdida de poderes será permanente.