El mundo de los videojuegos está estremecido, esperando la preventa de GTA VI que empezará el 25 de junio y dará inicio a un largo periodo de espera hasta que, por fin, Rockstar lo lance y todo el mundo no hable de otra cosa durante dos días, que es lo que duran los grandes eventos en Internet hoy día. Cualquiera diría que, viendo la expectación, lo suyo sería que estuvieran preparando ya la película basada en Grand Theft Auto con la única intención de volar la taquilla por los aires, pero tantos años después del éxito de GTA; San Andreas seguimos sin tener noticias fiables… y la culpable puede ser una pequeña película de hace 50 años.
Me tienen aGTAdo
El 18 de junio de 1977, a punto de empezar un cálido verano estadounidense, Ron Howard, entonces niño prodigio de 23 años, dirigió su primera película de manos de la única persona que daba vía libre a los chavales para que probaran sus locuras: Roger Corman. Su nombre, Grand Theft Auto, aunque en España se llamó Loca escapada a Las Vegas porque si algo nos gusta es la literalidad, en realidad ocultaba que se trataba de la secuela de una película del año anterior, Eat My Dust!, protagonizada por Howard.
De hecho, si escogió este título fue, simplemente, porque a la hora de escoger el nombre de la primera parte, este quedó a las puertas de conseguirlo, y se resarcieron en la secuela. Grand Theft Auto costó unos 600.000 dólares, recaudó lo suficiente para dar bastantes beneficios y lanzó la carrera de Howard más allá de la actuación (y, dado que ha acabado ganando dos Óscar, ¡tan mal no le ha ido!). Y es posible que pienses que GTA es una adaptación de esta película, pero habrías caído en el error.
Nada tiene que ver el Grand Theft Auto de 1977 con el actual. De hecho, en su argumento, seguimos a una joven que se enfrenta a su padre para defender al amor de su vida, un joven rebelde con el que se fuga a Las Vegas. Lo que no imagina es que tras ellos está un pretendiente millonario que ha puesto recompensa a su cabeza, que a su vez es seguido por su madre. Vamos, puro Vice City, como puedes ver. Y es posible que te estés preguntando “Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Qué se me está escapando?”. La respuesta puede que te sorprenda.
No es un misterio que Rockstar lleva tiempo queriendo hacer una película de su videojuego estrella, pero no puede hacerlo sin permiso de Corman, que ya dijo que bloquearía cualquier película que compartiese nombre con su clásico. Es más: en 2017, anunció que había denunciado al “estudio de videojuegos que me robó la idea directamente” y que acabaron pactando un acuerdo por el que ganó una cifra que no ha salido a la luz. Si crees que entonces hay vía libre para Rockstar es que no conoces al zorro de Corman.
Según el director, la manera en la que estaba escrito el contrato le daba permiso para hacer un remake de la película y utilizar el título Grand Theft Auto a su favor, algo que hizo saltar todas las alarmas de Take-Two, que contestó rápidamente afirmando que tienen todos los derechos relativos a la serie de videojuegos y tomará acciones legales contra cualquiera que utilice hacer mal uso de su propiedad intelectual haciendo una nueva película llamada Grand Theft Auto. Tiene sentido, claro, pero al mismo tiempo Corman sigue siendo propietario de los derechos de la película original. ¿Estamos completamente seguros de que, antes de que llegue GTA VII, los herederos de Corman no van a hacer un espectacular juego de manos?