Shigeru Miyamoto, una de las figuras más emblemáticas de la industria de los videojuegos y creador de clásicos como Super Mario, ha expresado recientemente su frustración ante la tendencia actual de los desarrolladores a repetir fórmulas de juego y diseños similares. En una entrevista traducida por Shmuplations, Miyamoto comparó la repetición en los videojuegos con la pornografía, sugiriendo que ambos han alcanzado niveles grotescos debido a la búsqueda constante de complejidad sin innovación real.
Ambos medios tienden hacia lo grotesco
El reconocido desarrollador se ha quejado de que, a pesar de los avances tecnológicos, los videojuegos de hoy en día seguirían basándose en conceptos del pasado, similares a los juegos de arcade de 100 yenes. Según él, esta falta de evolución ha llevado a un punto muerto creativo y ha hecho que la industria se estanque, una problemática que lleva años siendo un tema recurrente en las discusiones sobre el diseño de videojuegos.
Miyamoto argumentó que, para que los videojuegos permanezcan relevantes y emocionantes, los desarrolladores deberían inspirarse en experiencias de la vida cotidiana, en lugar de seguir un camino predecible y monótono. Propuso que la creación de juegos que capturen momentos simples pero significativos, como la alegría que proporciona tener una mascota, podría revolucionar la industria, anticipándose a éxitos pasados como Nintendogs.
Por otro lado, Miyamoto también señaló que la búsqueda de secretos ocultos en los videojuegos ha perdido su sentido común, indicando que esta obsesión ha adquirido un carácter grotesco. Al igual que en la pornografía, donde los consumidores buscan cada vez estímulos más extremos, los jugadores parecen exigir complejidad en un ciclo que no hace más que reforzar el estancamiento creativo. Al final, su mensaje es claro: la industria debe replantearse y explorar nuevas formas de involucrar a los jugadores en lugar de seguir atrapada en un laberinto de repetición.