Una nueva filtración podría haber destapado el Snapdragon 4 Gen 6 de Qualcomm, y no sería un cambio menor para los móviles Android más baratos de la marca.
Como pasa siempre con este tipo de rumores, conviene ir con pies de plomo. De momento solo ha salido a la luz una ficha técnica de un chip identificado como SM4875, y todo indica que se trataría del Snapdragon 4 Gen 6, la próxima incorporación a una familia de Qualcomm que suele acabar dentro de algunos de los teléfonos más económicos del mercado.
Lo más interesante, en cualquier caso, no parece estar en la potencia bruta, sino en la clase de mejoras que, si la filtración acierta, llegarían por fin a esta gama.
Esa ficha técnica apunta a que Qualcomm añadiría por primera vez un procesador Hexagon dedicado dentro de la serie Snapdragon 4. También habla de una GPU bastante más actual y de compatibilidad con memoria y conectividad de generaciones más recientes.
Más en concreto, siempre según esa filtración, ese bloque Hexagon permitiría ejecutar con más eficiencia tareas directamente en el dispositivo, sobre todo las relacionadas con cámara, voz, traducción, fotografía computacional y otras funciones avanzadas. La idea sería depender menos de la nube.
Para la mayoría de usuarios, eso podría notarse en algo muy simple: móviles baratos que reaccionen mejor en tareas del día a día y que empiecen a incluir funciones que hasta ahora solían aparecer antes en modelos más caros.
Hay otro punto que también llama la atención: los gráficos.
El chip pasaría, si damos por buena la ficha filtrada, a una GPU Adreno de la serie 6, dejando atrás la serie 4 que Qualcomm venía usando en generaciones anteriores.
Eso deja entrever una mejora clara en juegos, en reproducción multimedia e incluso en la fluidez general de la interfaz de teléfonos económicos. Claro que un móvil de entrada no va a convertirse de repente en un terminal gaming por llevar este chip.
La CPU, eso sí, apunta a un enfoque bastante más conservador.
Según la filtración, el nuevo procesador seguiría fabricándose con el proceso de 4 nm de TSMC y mantendría una configuración muy parecida, con dos núcleos de rendimiento y seis de eficiencia. Si esto se confirma, el salto en potencia pura de CPU podría quedarse en algo más bien moderado.
Donde sí habría más espacio para avanzar es en el resto de la plataforma. La filtración habla de soporte para RAM LPDDR5, junto con Wi‑Fi 6 y Bluetooth 6.0, aunque no sería raro que algunos fabricantes siguieran apostando por LPDDR4X para recortar costes.
Si la filtración resulta ser cierta, y por ahora no hay pruebas que lo confirmen, Qualcomm no presentaría este chip hasta el año que viene. Los primeros teléfonos con él podrían llegar ya en 2027.
Y hay otro factor que pesa bastante aquí. El encarecimiento de componentes como la memoria DRAM y NAND sigue metiendo presión a los fabricantes, sobre todo en el segmento de móviles por debajo de los 400 euros. Algunas marcas podrían intentar compensarlo recortando en pantalla, cámaras o batería, o simplemente trasladando esa subida al precio final.
Si estos rumores van bien encaminados, la próxima mejora importante en los móviles baratos no vendría de la CPU, sino de todo lo que tiene alrededor.