Square Enix no ha tenido el mejor año de su historia. Ahora que ya se han publicado sus resultados económicos del año fiscal, los números resultan contradictorios. La compañía obtuvo 356.344 millones de yenes en ingresos, alrededor de 2.120 millones de año, lo cual es un 3.8% más que el año anterior. El problema es que los beneficios fueron de 32.558 millones de yenes, alrededor de 193 millones de euros, lo cual es un 26.6% menos que el año anterior.
Esto se explica porque el aumento de costes de desarrollo han lastrado su rentabilidad. Han incidido en que los ingresos de Final Fantasy 16, Final Fantasy Pixel Remaster, Dragon Quest Monsters: The Dark Prince y Final Fantasy VII Rebirth han funcionado muy bien, pero debido a los costes de desarrollo y los resultados de otros juegos no han funcionado igual de bien. Especialmente cuando los lanzamientos de juegos free-to-play nuevos, como Dragon Quest Champions y Final Fantasy VII: Ever Crisis, no han conseguido rentabilizar el descenso de las otras divisiones.
Es por eso que Square Enix ha anunciado un plan a medio plazo para mejorar sus ingresos. En los próximos 3 años fiscales, la compañía japonesa se basará en cuatro pilares concretos. Los cuales nos afectarán enormemente como jugadores.
Primero, quieren hacer menos juegos, pero de mayor calidad. Centralizarán más sus desarrollos, compartiendo recursos, para conseguir reducir los costes de producción. Segundo, quieren apostar por los lanzamientos multiplataformas. Eso, junto con una actitud más agresiva con las rebajas en los juegos digitales, esperan mejorar las ventas generales. Tercero, quieren reconstruir sus operaciones en Europa y Norteamérica, intentando conseguir mejores resultados en esos mercados. Y cuarto y final, invertirán 100.000 millones de yenes, alrededor de 595 millones de euros, para hacer inversiones estratégicas.
Todo esto significa que deberíamos ver menos juegos de Square Enix, pero mejor publicitados, más cuidados y más baratos. Algo que debería ser un neto positivo para los jugadores, ya que son cambios a mejor, especialmente cara al público occidental. Algo que aún tardaremos en ver resultados, ya que es un plan a tres años, pero que sin duda nos dará una mejor versión de la compañía japonesa.