La rivalidad histórica entre World of Warcraft y Old School RuneScape ha tomado un giro inesperado este verano, con un significativo número de jugadores y streamers, incluido el reconocido Savix, trasladándose a OSRS. Este fenómeno ha desatado un intenso debate sobre la popularidad actual de ambos MMOs, llevando incluso a un representante de Jagex, desarrollador de RuneScape, a intervenir en la discusión.
Es completamente fiel a su MMORPG de referencia
La controversia comenzó cuando Savix, quien ha estado explorando el modo Ironman en Old School RuneScape, rechazó una oferta de 5,000 dólares para promocionar WoW: Mists of Pandaria Classic. En una transmisión de Twitch, expresó que prefirió seguir disfrutando de su progreso en RuneScape, lo que ocasionó una ola de reacciones entre veteranos y nuevos aficionados. Algunos en la comunidad incluso proclamaron que “RuneScape ha ganado la guerra de los MMO”. Sin embargo, jugadores y desarrolladores han instado a la moderación, recordando que ambos juegos pueden ser disfrutados simultáneamente.
El moderador de Jagex, conocido como Mod Sween, subrayó la importancia de valorar cada título sin desmerecer al otro, destacando que están complacidos de ver un resurgir de interés por OSRS. Este cruce de comentarios refleja una competitividad común en el género, aunque ha mantenido un tono más amistoso que confrontativo. Los jugadores que han migrado a OSRS no necesariamente lo hacen por decepciones con WoW, sino que muchos continúan disfrutando de ambos títulos.
La creciente popularidad de Old School RuneScape no se erige como una declaración de guerra. Más bien, representa una celebración de la diversidad dentro del género MMO, evidenciando cómo tanto WoW como RuneScape han mantenido bases de jugadores leales durante años. Al final, esta situación ilustra el poder de elección en los videojuegos, donde la comunidad celebra las particularidades de cada juego más que competir por la supremacía.