La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan adaptación de la epopeya clásica de Homero, está causando mucho revuelo. Aunque ahora mismo por las razones menos esperadas. Porque una parte del público estadounidense ha encontrado un defecto en la película que consideran terrible: todos los personajes hablan en inglés. Con un acento norteamericano.
Todo el mundo era británico en la antigüedad
Si bien esto puede sonar absurdo, tiene un sentido lógico. En las películas históricas o de época de Hollywood, por lo general, se ha tendido a hacer que los personajes hablen en inglés británico. Asociando esa variante del inglés con un tono más noble y más antiguo, existe una conexión entre parte del público entre la variante que se habla en el Reino Unido y un lenguaje más arcaico e histórico. Algo que no ocurre con el americano, que les resulta más contemporáneo y fuera de contexto en las películas históricas.
Otras personas se han quejado de que, siendo una historia ambientada en la Grecia clásica, los personajes no hablen en griego o, al menos, con acento griego. Algo que mucha gente ha defendido en el hecho de que, de haberlo hecho de ese modo, podrían haber sonado como una parodia mala al hablar igualmente en inglés, pudiendo llegar incluso a resultar ofensivo.
Por eso, si bien esta polémica puede parecer artificial o absurda, tiene sentido cuando las pensamos en su contexto. Para muchas personas, el pasado histórico suena como inglés británico con el acento de los lugares en los que se ambienta, aunque sea en inglés, y es normal que les resulte chocante que Nolan haya elegido que sus actores hablen con su dicción habitual. Una decisión arriesgada y que falta ver si realmente acabará costándole algo a la que, a día de hoy, es la película más esperada del año.