Craig Robinson, al que conocerás por The Office, anuncia que se retira de la comedia

El reconocido actor de The Office, Craig Robinson, ha sorprendido a sus seguidores al anunciar su decisión de retirarse de la comedia de manera definitiva. En un video publicado recientemente en su cuenta de Instagram, Robinson compartió su intención de enfocarse en algo más grande y en su verdadera vocación. Esta inesperada revelación ha generado una serie de reacciones entre sus fanáticos y colegas del mundo del entretenimiento.

La duda eterna: Cuál será su vocación

En la descripción del video, Robinson escribió: Actualización de vida: Estoy oficialmente renunciando a la comedia para centrarme en mi verdadera vocación. Estén atentos. Estoy trabajando en algo. Aunque no proporcionó detalles específicos sobre el nuevo proyecto, su mensaje ha suscitado una mezcla de interés y especulación sobre lo que podría estar en camino para el talentoso artista.

Craig Robinson, conocido por su papel como Darryl Philbin en The Office, ha tenido una carrera destacada en la comedia, participando en diversas películas y series de televisión. A lo largo de los años, ha sido aclamado no solo por su talento cómico, sino también por su habilidad para conectar emocionalmente con el público. Su decisión de dejar la comedia plantea preguntas sobre su futuro creativo y el nuevo rumbo que pretende tomar.

Los rumores sobre su posible incursión en un nuevo ámbito profesional ya han comenzado a circular. Algunos analistas sugieren que podría estar interesado en explorar oportunidades en música, un área donde Robinson también ha demostrado habilidades. Otros creen que su transición podría relacionarse con proyectos más serios en la actuación o incluso en el ámbito social.

A medida que sus seguidores buscan más información sobre su próximo paso, está claro que Craig Robinson ha dejado una marca imborrable en el mundo de la comedia, y su futuro promete ser tan intrigante como su trayectoria hasta ahora.

La obra de arte de James Franco que era, literalmente, nada… Y que vendió por 10.000 dólares

Sus cuadros no podían ser un bonito bodegón o un autorretrato: tenía que ir un poquito más allá. Y aquí es donde entra ‘Aire fresco’, obra magna para algunos, tomadura de pelo para la mayoría.

Empiezo a pensar que los actores famosos tienen demasiado tiempo libre entre manos. Y no por la huelga, que es más que justa y necesaria, sino porque en un momento u otro todos terminan creyendo que tienen dotes para la escritura o el arte… y nadie les dice que paren. Es el caso de James Franco, que a lo largo de su extensa carrera ha publicado un libro de historias cortas autobiográficas, sacado un disco con su banda Daddy, dirigido varios documentales… y, por supuesto, se ha hecho pintor. O algo así.

Adobe Photoshop DESCARGAR

Pintor que pintas con amor

“Llevo pintando más de lo que he estado actuando”, afirmó cuando en 2006 sus cuadros se mostraron por primera vez en Los Angeles. Pero como fan del suicidio artístico de Shia LaBeouf, por supuesto, sus cuadros no podían ser un bonito bodegón o un autorretrato: tenía que ir un poquito más allá. Y aquí es donde entra ‘Aire fresco’, obra magna para algunos, tomadura de pelo para la mayoría.

En 2011, James Franco abrió una especie de local artístico llamado Museo del Arte No Visible junto al equipo artístico conocido como Praxis. Es exactamente lo que estáis pensando: obras inexistentes con bellas descripciones que, se supone, debían abrir nuestros ojos “a un mundo paralelo lleno de imágenes y palabras”. Con la excusa de que “quizá es más real que el mundo real”, Franco puso a la venta una obra que, la verdad, no mentía.

‘Aire fresco’ era, literalmente, un trozo de aire fresco. O sea, nada. La descripción decía “El aire que estás comprando es como comprar un tanque de oxígeno sin final. Puedes llevar esta pieza de arte contigo si la compras”. Y hubo una señora, Aimee Davison, que picó el anzuelo (porque no se puede describir de otra manera): sacó 10.000 dólares de su tarjeta de crédito y compró un buen montón de nada.

Cuando le preguntaron por qué se había gastado tal dineral en semejante tomadura de pelo, ella contestó “Me identifico con la ideología del proyecto y particularmente por la frase ‘Intercambiamos ideas y sueños como divisa en la Nueva Economía‘”. Muy bonito, pero la divisa real fueron los 10.000 dólares que se gastó en la tontería.

A favor de James Franco hay que decir que no se quedó el dinero, sino que lo reutilizó para llevar el Museo de Arte No Visible a otros lugares de Estados Unidos. De hecho, estoy bastante seguro de que pudo rehacer su obra desde cero en un periodo de tiempo cortísimo. La magia de ser un artista, supongo.

Adobe Photoshop DESCARGAR

Algunos de los enlaces añadidos en el artículo forman parte de campañas de afiliación y pueden representar beneficios para Softonic.