Pomcasso: el perrete que pinta cuadros… para salvar su propia vida

Dejad que os cuente cómo y por qué en esta historia repleta de vaivenes, mala organización, operaciones en Japón y un canino con problemas de corazón.

Si sois igual que yo, necesitáis que esto empiece explicando que el final de la historia es bueno. Este no es el inicio de ‘John Wick’ ni el final de ‘Siempre a tu lado, Hachiko’: por suerte, Glitter, el perrete protagonista de esta historia, vivirá gracias a su arte. Curiosamente, al contrario que el noventa por ciento de los artistas. Dejad que os cuente cómo y por qué en esta historia repleta de vaivenes, mala organización, operaciones en Japón y un canino con problemas de corazón.

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Guaurtista

Antes de empezar, hay que conocer a Glitter. Glitter es un pomeranian que hasta hace un mes tenía una vida perfectamente normal: comer, dormir, oler el trasero de otros perros y, por supuesto, tener cuentas propias de TikTok e Instagram, porque, ¿acaso somos monstruos? @glitterthepom subió su primer vídeo el 1 de octubre 2022 aprovechando el estreno de ‘El retorno de las brujas 2’, pero parece que le echaron algún tipo de maleficio.

Y es que, justo antes de su primer vídeo, habían detectado que algo iba mal en su corazoncito y necesitaba la reparación de la válvula mitral en la Clínica Jasmin junto al doctor Masami Uechi, en Japón. Sí, yo también pensé de primeras que era un timo y la excusa para pagar el viaje de una familia y su perro a Yokohama, pero lo cierto es que, efectivamente, la historia cuadra. El problema es que para salvar la vida de Glitter necesitaban 40.000 dólares.

@glitterthepom

This is Glitter’s story and her battle with Mitral Valve Disease. Help us save her life and get her to Japan! We want to alert all pet parents and educate owners about this disease and provide information about this incredible surgery! #pettok #dog #cutedog #dogsoftiktok #petparent

♬ Beautiful Memories – Lux-Inspira

Mirad, vivimos en una época en la que llamar la atención no es fácil. Hay demasiados estímulos al mismo tiempo. Por eso, cuando esta familia pensó que su perro podía hacer arte lamiendo el lienzo y venderlo a 15 dólares, no imaginaron que iban a causar tal revuelo… O que no les iba a salir a cuenta dado que la producción del cuadro y el envío ya superaba los diez dólares. A eso se le llama desesperación.

Pero funcionó: aunque al final Glitter dejó de pintar y Mr. Beast nunca les hizo caso, por mucho que lo intentaran, gracias a su página de GoFundMe llegaron a 40.000 dólares, pagaron la fianza al hospital y aumentaron otros 5.000 más. Ya puestos, oye. Actualmente van por algo más de 41.000, el perro ha dejado de pintar (a pesar de que las obras no estaban tan mal como uno podría imaginar) y, con suerte, vivirá para ver ‘El retorno de las brujas 3’. ¿Veis? Os dije que la cosa acabaría bien.

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La increíble historia de Lolita, la orca que, tras cincuenta años capturada, será liberada (por fin)

Lolita pesa 2267 kilos y lleva un año sin hacer espectáculos de ningún tipo. Los gerentes del Seaquarium están seguros de que esto será positivo para el animal: “Sé que Lolita quiere nadar en aguas libres”

Dependiendo de tu generación, si te decimos “Lolita” hay dos posibilidades: que pienses en la cantante de ‘Sarandonga’ o que pienses en una influencer a la que han pillado fumando en un bar. Pero hay una más cuya historia tienes que conocer, una que parece inspirada por ‘Liberad a Willy’, aquella película de 1993: la orca que, por fin, va a volver al mar.

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Liberad a Lolita

8 de agosto de 1970. Penn Cove, un lugar repleto de islas de Washington. Tokitae, una orca de cuatro años, es atrapada y vendida al Miami Seaquarium por unos 20.000 dólares. Con el tiempo, basándose en la obra de Vladimir Nabokov y como homenaje a su personaje más conocido, acabó llamándose Lolita. Era 1970, no les pidamos sensibilidades exquisitas.

Lolita empezó viviendo junto a Hugo, un macho con el que no paraba de aparearse (sin descendencia) y que murió diez años después. Desde entonces, ha compartido su acuario con delfines y ballenas… hasta que, por fin, a sus más de 55 años, se ha anunciado formalmente que la orca será liberada (por fin) en el mar. Allí, como si fuera una película de Pixar, sigue viviendo su madre, Ocean Sun, que tiene casi un siglo de edad y sigue viva.

Lolita pesa 2267 kilos y lleva un año sin hacer espectáculos de ningún tipo. Los gerentes del Seaquarium están seguros de que esto será positivo para el animal: “Sé que Lolita quiere nadar en aguas libres”, han dicho, seguros de que la vida real es como una película de dibujos. Eso sí, tendrá que esperar entre 18 y 24 meses para ser trasladada, y costará unos veinte millones de dólares (tres ceros más de lo que costó en su día).

Hay que decir que esto no viene de que de repente en el Seaquarium les haya entrado la responsabilidad, sino de que en 2015 hubo una protesta con miles de personas a las puertas con el lema #FreeLolita… Y las quejas han continuado y crecido a lo largo de los años. Vamos, que esos 20 millones compran más un buen caso de PR que la bondad de unos millonarios, que probablemente no han pensado que tras cincuenta años metida en un tanque de agua, es difícil que aprenda a moverse en libertad.

Junto a Lolita, hay otras 55 orcas en cautividad alrededor del mundo, cuatro de ellas en España: Adán, Morgan, Tekoa y Keto, en el Loro Parque de Tenerife. ¿Veremos algún día su liberación?