La situación en Bungie se ha vuelto crítica tras la reciente ola de despidos y las crecientes quejas sobre su ambiente laboral. Un exingeniero del estudio, conocido como Spirited, ha descrito el clima interno en la compañía como “tóxico y humillante”, citando serios problemas de liderazgo y moral tras el despido de 220 empleados. En una publicación en redes sociales, ahora eliminada, expresó su preocupación por la experiencia de los que todavía trabajan en la empresa, señalando que “cada día” le recordaban que su experiencia no importaba frente a decisiones de líderes con poca experiencia. Esto ha generado un clima de crisis en el estudio, que recientemente intentó recuperar la confianza del público con el lanzamiento de Marathon.
Un liderazgo tóxico ha llevado a la situación actual
Marathon, el esperado regreso de Bungie al género de los shooters competitivos, ha sido objeto de críticas significativas. El estudio admitió plagio por la utilización de elementos gráficos sin permiso en el desarrollo del juego, lo que llevó a una disculpa pública hacia el diseñador afectado, Antireal. “Quiero enviar una disculpa personal… Sé lo injusto que se siente”, señalaron los creativos de Bungie, asumiendo la responsabilidad por el incidente.
Además, los primeros comentarios sobre las pruebas internas de Marathon han sido preocupantes, con muchos usuarios expresando insatisfacción con el estado del juego. A pesar de las expectativas iniciales de que este título combinara la herencia de la franquicia con mecánicas modernas, los rumores apuntan a que el lanzamiento podría ser retrasado hasta 2026 para prolongar las pruebas de juego. Esto se suma a la creciente desconfianza dentro del estudio sobre la calidad del producto final, lo que aumenta la incertidumbre entre los desarrolladores y aficionados por igual.