Al contrario que el cine o la televisión, que sí tienen ciclos estacionales (y de ahí vienen los famosos especiales de Acción de Gracias, el cine veraniego o las películas de Navidad de Netflix y Hallmark), los videojuegos apenas tienen títulos totalmente basados en las festividades variadas. Sí que tenemos algunas rarezas como Elf Bowling, pero como, por lo general, vamos amontonando juegos sin saber cuándo encontraremos el hueco, no tiene sentido sacar un título de Santa Claus sabiendo que es probable que acabemos disfrutándolo en verano.
Zombis navideños
Por eso es tan difícil tematizar tu casa con juegos navideños. Al menos hasta que piensas en un título que, aunque no se desarrolla siquiera en esas fechas, sí tiene consumismo, Santa Clauses, guirnaldas y lucecitas: ¡Dead Rising 4! Villancicos, muñecos navideños inflables, duendecitos y zombis acompañarán a Frank West matando a muertos vivientes a diestro y siniestro.
Además, nuestros zombies se pueden poner trajes de elfo, de reno, de muñeco de nieve y de galletas de jengibre, el juego permite luchar con armas navideñas y el sentido del humor está a la orden del día. Qué queréis que os diga, entre tirar elfos malhablados con una bola de bolos y matar zombies con un lanzagranadas de bolas de nieve yo no me lo pensaría dos veces. Si La jungla de cristal es una película navideña, ¿por qué no va a ser un juego de esta época Dead Rising 4? ¡Ho, ho, ho!