Afróntalo. Si estás leyendo esto pensando que la PS2 es de antes de ayer y que Green Day sacó American Idiot hace unos años, te estás engañando a ti mismo. La PS2 es retro y American Idiot, vintage. No intentes remar contra la corriente de los tiempos, porque te engullirá, y utilizar monopatín, llevar la gorra hacia atrás y decir “bro” no te va a salvar del paso del tiempo ineludible. Y es posible que estés pensando “Oye, yo he entrado aquí para enterarme de lo de Metal Gear Solid 3, no a deprimirme”, pero es que está unido de manera intrínseca.
Somos viejos, Snake
Metal Gear Solid 3 apareció en 2004 para PS2. Para que te hagas una idea, ese año es a hoy lo que entonces era 1984. O sea, que suena ya a cascado, a viejo, a cosa vetusta del pasado. Y a Konami, si quiere seguir sacando rendimiento a la saga, no le queda otra que ir lanzando reboots y remakes a ver si alguno consigue reavivar el fanatismo también entre la generación Z.
Noriaki Okamura, productor de la saga, ha confesado lo que muchos jugadores viejunos ya intuíamos: “Una de las cosas que realmente nos inspiró a hacer el remake fue que nos dimos cuenta de que mucha de la nueva generación más joven de jugadores no está familiarizada ya con la serie Metal Gear“. Si te estás preguntando cómo es posible, ahí va un dato: The Phantom Pain ya tiene casi diez años y desde entonces no ha aparecido nada reseñable.
Con Hideo Kojima marchándose con viento fresco a hacer sus propios productos, Konami no sabe muy bien lo que hacer con la franquicia sin traicionarla, así que ha decidido que quizá con este Metal Gear Solid Delta: Snake Eater (que, por otro lado, tiene una pinta bárbara) las ventas y el interés vuelvan de golpe. ¿Es el renacimiento… o la muerte de Solid Snake? En 2025 lo veremos.
