Estos nuevos auriculares incorporan el chipset Tensor A1, propiedad de Google, que mejora la calidad del sonido, integra funciones de IA de Google y mejora la cancelación de ruido.
Los Pixel Buds Pro 2 han sido rediseñados para un ajuste más seguro, destacando Google que son un 24% más ligeros y un 27% más pequeños que el modelo anterior.
Este nuevo diseño ha sido desarrollado a través del análisis de 45 millones de escaneos de oído y pruebas en el mundo real. Los auriculares incluyen un estabilizador “twist-to-fit” y ofrecen cuatro tamaños de almohadilla diferentes para un ajuste personalizado.
Un procesador pensado para dar el mejor audio y la mejor cancelación de ruido
El chipset Tensor A1 permite un procesamiento de audio de latencia ultrabaja, ajustándose al entorno hasta 3 millones de veces por segundo. Esta tecnología proporciona el doble de capacidad de cancelación activa del ruido (ANC) que la generación anterior, cancelando eficazmente una gama más amplia de ruidos, como el tráfico y las conversaciones de fondo.
A pesar de su menor tamaño, Google afirma que el chipset Tensor A1 ha mejorado la duración de la batería. Los Pixel Buds Pro 2 ofrecen hasta 8 horas de autonomía con los auriculares y hasta 30 horas con el estuche de carga cuando el ANC está activo. Una carga rápida de 15 minutos en el estuche proporciona hasta 3 horas de uso.
Estos auriculares también están integrados con la IA Gemini de Google, que ofrece funciones como navegación, recordatorios, recomendaciones musicales y Gemini Live, que permite ampliar las conversaciones basadas en IA.
Entre las funciones adicionales se incluyenClear Calling para reducir el ruido de fondo durante las llamadas, Conversation Detection para pausar la cancelación de ruido al hablar y audio espacial con seguimiento de la cabeza para una experiencia auditiva envolvente.
Para empezar el análisis tengo que decir que soy un amante empedernido de la música y todo lo que le rodea. O, más en concreto, todo lo que hace que esta suene. Desde que tengo uso de razón me he gastado el dinero en MP3, auriculares, equipos de música y todo tipo de reproductores.
Por eso, cada vez que me llega un equipo de audio a casa para analizarlo, el niño interior que llevo dentro se emociona mientras el adulto le dice: ey, toca ser profesionales y demostrar todos los años de experiencia que tenemos sobre “las orejas”.
La marca Sonos lleva dominando el mercado del audio inalámbrico ya varios años y lo han conseguido con mucha investigación, buenos ingenieros y productos de gran calidad. A lo largo de los años he podido analizar el Sonos Beam, el Sonos One y el Sonos Arc y siempre han sido productos de calidad que rozan la excelencia. Por eso los Sonos Ace son un hito tan grande en su historia.
Los auriculares causan una gran primera impresión. Los auriculares Ace vienen en una funda de fieltro fabricada con plásticos reciclados. Siempre me preocupa el espacio que ocupan en la bolsa los auriculares no plegables, pero el estuche de los Ace es muy plano, lo que facilita su transporte.
En el interior hay una bolsa que se adhiere al estuche magnéticamente: aquí es donde se guardan los cables USB-C y USB-C a 3,5 mm incluidos. (La escucha con cable es posible con cualquiera de los dos cables).
Los Ace parecen una mezcla de los 1000XM5 y los AirPods Max de Apple. Son discretos pero elegantes. El logotipo de Sonos en relieve en el auricular derecho llama poco la atención y es fácil de pasar por alto si no te fijas.
Los brazos deslizantes de acero inoxidable permiten un ajuste preciso.Y las almohadillas magnéticas de espuma con memoria se extraen fácilmente si es necesario cambiarlas. Tengo curiosidad por saber cómo aguantará la diadema de cuero con el tiempo, pero en la mayoría de los aspectos, los Ace son unos auriculares fantásticamente fabricados que equilibran sofisticación y sutileza.
Unos auriculares comodísimos: ideales para sesiones avión y tren interminables
Son los más cómodos que he probado desde hace tiempo. Los auriculares pesan 310 gramos lo que no iguala la sensación de ligereza de los auriculares QuietComfort de Bose, pero son notablemente más ligeros que los AirPods Max.
Incluso si llevas gafas de ver o gafas de sol, la almohadilla de espuma se ajusta perfectamente a las patillas para no molestarte ni apretarte de más. El único punto negativo es que no son resistentes al agua, así que nada de hacer deportes con ellos ni cuando llueva con fuerza.
Los auriculares tienen controles físicos. En el auricular derecho está la tecla Content Key, que puede deslizarse hacia arriba o hacia abajo para ajustar el volumen. Se pulsa una vez para reproducir/pausar, dos veces para avanzar una pista o tres veces para retroceder. Si mantienes pulsada la tecla de contenido, se activa TV Audio Swap (mandar el audio del televisor a tus auriculares).
Debajo del control deslizante hay un botón redondo que alterna entre la cancelación activa del ruido y el modo de transparencia “consciente”. En el auricular izquierdo está el puerto USB-C junto con un botón de encendido / emparejamiento Bluetooth. Los Ace admiten Bluetooth multipunto, por lo que se pueden emparejar con dos dispositivos al mismo tiempo. También tienen detección de cabeza y pausan automáticamente tu música si te los quitas.
Por cierto, la batería dura la friolera de 30 horas. Creo que no los he llegado a cargar en todo el mes y les he metido mucha caña.
Audio inalámbrico HiFi solo en algunos Android
Para escuchar música a diario, estos auriculares no incorporan ninguna función WiFi innovadora; todo se transmite por Bluetooth. Los propietarios de iPhone disponen del códec AAC estándar, mientras que algunos teléfonos Android pueden aprovechar AptX Adaptive de Qualcomm para transmitir música de forma inalámbrica con una calidad sin pérdidas. En mi caso con el Google Pixel 8 he podido disfrutar de este audio inalámbrico sin pérdidas.
Como dicen en The Verge, ojalá se hubiera incluido el códec Bluetooth LDAC de Sony, más universal, para los que se preocupan de verdad. Es fácil obsesionarse con estas cosas y, en última instancia, lo más importante es el ajuste de los auriculares.
Y lo mejor de los Sonos Ace es su sonido: brutal para ser los primeros
En cuanto al sonido de los primeros auriculares de Sonos, la respuesta es bastante buena. Están firmemente en el mismo nivel que los auriculares inalámbricos de gama alta de marcas que llevan años en este juego.
Los Ace favorecen el equilibrio y la fidelidad general por encima de los graves estridentes, por lo que no son tan contundentes como los 1000XM5 de Sony. Pero el amplio escenario sonoro da mucha vida y amplitud a los temas complejos.
También son potentes en rock, proporcionando una gran pegada. En Sonos se han enfoque en el detalle, la separación, los agudos nítidos y las voces cristalinas. Como os dije antes soy muy especial y exigente con la calidad del audio y estoy muy satisfecho con la firma de audio del Ace. Puedes ajustar el ecualizador de agudos y graves en la aplicación Sonos, y los auriculares tienen la misma función de “sonoridad” que los altavoces Sonos, que puede potenciar los agudos y los graves a niveles de volumen reducidos.
La empresa ha prometido una calidad “de primera clase” con los modos de cancelación activa de ruido y transparencia de Ace, y ha cumplido. Pero no es ANC. Me explico, los Ace ofrecen una potencia de cancelación de ruido más que adecuada. Pero Bose no tiene por qué preocuparse por perder su corona. Tanto ella como Sony siguen siendo mejores a la hora de silenciar el mundo exterior.
Donde Sonos ha dado en el clave es con su modo consciente, que canaliza el entorno con una calidad sorprendentemente natural. Es lo más cerca que ninguna otra compañía, aparte de Apple, ha llegado a esa sensación de “parece que no llevas auriculares”.
Los Ace son maravillosamente cómodos, suenan bien y se mantienen a la altura en cuanto a ANC. Su único punto negativo es que los propietarios de teléfonos Android no pueden disfrutar de su función más exclusiva, y todo el mundo necesitará la barra de sonido más cara de Sonos (la Sonos Arc) para experimentar TV Audio Swap hasta un momento no especificado en el futuro. Una vez que arreglen este fallo, serán casi imbatibles.
Los cascos inalámbricos cada vez forman parte de la vida de más personas en su día a día. La comodidad de no enredarse con cables o poder guardar el móvil son mejoras llamativas, pero si hay algo que está destacando también, es que los usuarios cada vez los utilizan más para hacer llamadas, ya que con ellos pueden escuchar mejor.
Se trata de algo bastante normal, teniendo en cuenta que las pantallas infinitas forman parte de casi todos los teléfonos, y eso ha hecho que, en muchísimos casos, los altavoces tengan una potencia insuficiente en entornos ruidosos. Es decir, no nos referimos a problemas auditivos de los interlocutores, sino a la ayuda de los auriculares para ignorar el ruido.
Tal y como mencionamos, el uso de auriculares inalámbricos cuenta con muchas posibilidades, y el de las llamadas es uno cada vez más utilizado por los usuarios. De hecho, algunas marcas punteras cuentan con software específico para mejorar la experiencia, como los Airpods Pro de Apple, que poseen la herramienta “Conversation Boost” para mejorar el sonido de las llamadas.
Otras como Samsung tampoco se quedan atrás en este tipo de funcionalidades, ya que los Galaxy Buds 2 Pro de la compañía surcoreana también permite ajustar el sonido ambiental para que no nos interfiera en lo que estamos escuchando a través de los auriculares.
Estuche y auriculares Airpods Pro, los cuales sirven para mejorar las llamadas telefónicas
Los avances en periféricos de audio y visión
Las grandes marcas del mundo de la tecnología siguen trabajando mucho en mejorar las funcionalidades de toda clase de periféricos. Volviendo, por ejemplo, a los Airpods de la próxima generación, ya se rumorea que los próximos modelos vayan equipados con USB tipo C, en línea con la actual normativa en la Unión Europea.
De igual modo, en Apple también trabajan mucho para progresar en materia de Realidad Virtual y Aumentada. De hecho, en los últimos meses, sus gafas Apple Vision Pro generaron mucho revuelo, especialmente por su precio, aunque no por ello hay que desdeñar el trabajo que la compañía de la manzana está llevando a cabo y las posibilidades en accesibilidad que conlleva.