El ejército israelí ha comenzado a utilizar la tecnología de inteligencia artificial de Microsoft para analizar datos y comunicaciones interceptadas, lo que ha influido en sus operaciones militares en Gaza. Este uso de herramientas avanzadas ha sido objeto de críticas y protestas, tanto a nivel local como internacional, ya que se asocia con la vigilancia y la realización de ataques dirigidos. Mediante el uso de IA, el ejército puede analizar grandes volúmenes de información para detectar comportamientos sospechosos y movimientos de enemigos, según un informe de Associated Press.
Microsoft es la empresa tecnológica más comprometida con el ejército de Israel
La controversia ha llevado a que varios empleados de Microsoft se expresaran en contra de la colaboración de la empresa con el ejército israelí, lo que resultó en la desvinculación de algunos de ellos. En respuesta a estas acciones, el movimiento de Boycott, Divestment and Sanctions ha intensificado sus llamados a boicotear los productos de Microsoft y a que instituciones desinviertan en la compañía, acusándola de ser “quizás la empresa de tecnología más cómplice en el régimen de apartheid ilegal de Israel y el genocidio en curso contra 2.3 millones de palestinos”.
Dentro del mundo del videojuego, el equipo detrás de Tenderfoot Tactics ha hecho eco de este descontento al retirar su juego de la venta en Xbox como un gesto de apoyo al boicot liderado por Palestina. Su diseñador, Badru, comunicó esta decisión en Bluesky, manifestando que el equipo se solidariza con la campaña BDS. Este hecho marca un precedente notable en la industria, siendo el primer estudio en retirar un juego de una plataforma de Microsoft por razones políticas, aunque se prevé que no sea el último.
La campaña BDS insta a todos a evitar los productos de Microsoft siempre que sea posible, lo que abarca desde sus servicios de videojuegos hasta otros productos de consumo. La situación actual en torno a la tecnología de Microsoft y su relación con el ejército israelí sigue generando debate y podría tener repercusiones en el futuro de la empresa y su imagen pública.