Los fans de Beyond Good & Evil son los más sufridores, probablemente, de la historia de los videojuegos. Porque sí, Silent Hill ha tenido entregas terribles, y F-Zero ha desaparecido en el olvido de Nintendo (que solo la trae de vez en cuando, sobre todo como homenaje) y otras sagas han sufrido el varapalo de la industria, pero al menos nadie lleva prometiendo que seguirán desde tiempos inmemoriales. Tras su lanzamiento en 2003, se ha jurado por activa y por pasiva que seguían haciendo una segunda parte… pero cualquiera diría que Beyond Good & Evil 2 no fuera a salir jamás. Después de un tráiler y muchas promesas, ¿a alguien le extrañaría, a estas alturas, que nos confirmasen que 18 años de desarrollo son demasiados y han decidido darle carpetazo definitivo?
Al otro lado del bien y del mal
Con el paso de los años y tras haber visto cómo crecía su mito, se tiende a pensar que Ubisoft acabó contenta con las ventas de Beyond Good & Evil, pero la realidad es otra: fue un sonoro fracaso, en parte porque la productora no lo anunció debidamente, centrando sus esfuerzos en el nuevo Prince of Persia y dejando que el título se hundiera en un mercado sobresaturado. Sin embargo, con el tiempo se ha vuelto de culto y ha tenido incluso remasters en 2011 y 2023.
¡Es más! Esta última remasterización tenía una misión secundaria que la unía con la hipotética segunda parte. Y digo “hipotética” porque después de un tráiler en 2017, lanzado después de ocho años de desarrollo, nunca más se ha vuelto a saber de él más allá de un par de imágenes, como diciendo “Eh, ¿os acordáis de esto? Pues sigue en pie, por lo visto”. Si en su día Duke Nukem Forever se convirtió en un chiste dentro de la industria tras 15 años haciéndose, ¿qué será Beyond Good & Evil 2 si finalmente se lanza, probablemente traspasando la barrera de las dos décadas?
Por el camino ha pasado de todo. De hecho, cuando empezó a desarrollarse eran los tiempos de la Wii, la PS3 y la Xbox 360, por hacernos una idea de los cambios gráficos que han tenido que hacer a medida que avanzaba la programación. Por haber, ha habido que lamentar hasta una muerte, la de Emile Morel, el director creativo, que falleció de golpe a los 40 años en 2023, que se sumó a la marcha del director hasta ese momento, Michel Ancel, que se despidió de Ubisoft en 2020 tras varias acusaciones de ser desorganizado e incluso abusivo. Vamos, que el juego va a ser la mezcla de muchos padres y madres. Si es que sale. Pongamos que sí. Realismo mágico.
¿Se vende humo?
Lo último que supimos del juego es que seguía haciéndose, y el equipo trabajaba en darle forma después de muchos -muchísimos- reinicios. A estas alturas, no creo que haya nadie en Ubisoft que confíe en que el juego vaya a dar beneficios, pero después de ser uno de los secretos mejor guardados de la industria durante años, al menos deberíamos poder saber qué se esconde tras el misterio, ¿no? Aunque, teniendo en cuenta que en 2022 aún se encontraba en pre-producción, raro es que lo veamos dentro de poco.
Es normal que, con los años, los plazos para hacer un videojuego crezcan. Atrás quedan los desarrollos de un par de años a lo sumo: ahora mismo, es probable que, por ejemplo, se prepare una secuela al mismo tiempo que el original, para maximizar recursos. Pero… ¿casi 20 años y contando? Cuando llegue, lo raro va a ser que alguien se siga acordando siquiera de su existencia: pensad que un jugador de 22 años en el lanzamiento Beyond Good & Evil, ahora tendrá… 44. Y contando. ¿Para quién va dirigida esta secuela? Probablemente y a estas alturas, ni siquiera sus responsables lo sepan. Si sale, ya se pueden dar con un canto en los dientes.