El videojuego Clair Obscur: Expedition 33 ha sido descalificado de un certamen de premios después de que se descubrieran texturas provisionales generadas por inteligencia artificial en su versión final. Este incidente ha generado un intenso debate sobre el uso de herramientas de IA en el desarrollo de videojuegos, un tema que cobra cada vez más relevancia en la industria.
Tajantes en este aspecto
Guillaume Broche, director de Sandfall Interactive, el estudio responsable del juego, explicó en una reciente sesión de preguntas y respuestas que el contenido del videojuego fue creado íntegramente por personas. Aclaró que aunque en el proceso de desarrollo se había utilizado IA como sustituto temporal para algunas texturas faltantes, esta fue eliminada tan pronto como el equipo se dio cuenta de su inclusión en la versión final. Nada en el juego vendrá de la IA… eso es un rotundo no para nosotros, reafirmó Broche.
Este incidente con Clair Obscur ocurre en un contexto más amplio de controversia sobre la inteligencia artificial generativa. La situación ha puesto de relieve las preocupaciones de los desarrolladores sobre cómo estas herramientas pueden afectar la autenticidad y la calidad del contenido en los videojuegos. Por su parte, Sandfall Interactive ha decidido que su próximo proyecto no hará uso de IA generativa, manteniendo un enfoque completamente manual en la creación de su contenido.
A medida que la conversación sobre IA en videojuegos se intensifica, Larian Studios, conocido por su exitoso título Baldur’s Gate 3, también se ha sumado al debate. El estudio anunciará sus planes de uso de tecnología de IA en una próxima sesión de preguntas y respuestas, en la que tratarán específicamente el desarrollo de Divinity, su próximo juego.
La controversia y el diálogo sobre las implicaciones de la inteligencia artificial en la creación de videojuegos seguramente continuarán evolucionando en los próximos meses, mientras los desarrolladores toman decisiones sobre cómo integrar o evitar estas tecnologías en su trabajo.