En 1984, viendo el éxito de las películas de Superman, decidieron que era un buen momento para intentar probar suerte con Supergirl, su prima de Krypton. La película, protagonizada por Helen Slater, costó 35 millones y fue un fracaso tremendo, recaudando tan solo 14,3. Ni siquiera ha acabado teniendo estatus de culto, y su legado acabó en nada. Hasta 42 años después.
¡Super-fracaso a la vista!
Todos sabemos lo que ha pasado con Supergirl en 2026: otro super-fracaso épico. Costando 180 millones de dólares tan solo ha recuperado 126,3, y eso que era la segunda película de un Universo DC que prometía serlo todo. Delante de James Gunn solo hay dos oportunidades de dar en el clavo: una, el año que viene con Man of Tomorrow… y otra dentro de unos meses con Clayface.
El problema es que la taquilla de Clayface puede no ser lo esperado, a pesar de su presupuesto de solo 20 millones de dólares. Según los datos actuales, a dos meses de su estreno solo un 32% del público sabe de su existencia, frente a un 38% de la media. La parte buena, eso sí, es que el 21% de los que la conocen está seguro de que irá, frente al 11% que suele ser la media. Poco público, mucho interés de nicho: ¿Suficiente para triunfar?
En plena era del cine de terror barato destrozando taquillas, puede que si no hablan de que está unida con todo un universo cinematográfico pueda triunfar. Y servirá para que DC tome notas de cara a futuro, sobre todo si la fusión con Paramount acaba llevándose a cabo. De momento, la taquilla pinta justita, siendo generosos, pero la campaña de promoción acaba de empezar. Todo está en el aire, pero… SI estamos ante un fracaso como el de Supergirl, habrá que prepararse para despedirnos de un universo que ni siquiera llegamos a conocer.