El mejor cómic del año es español: la grandeza del estupendo ‘Cornelius’

‘La alegre vida del triste perro Cornelius’ es, sin duda, el mejor cómic del año

Cornelius es un perro campechano que trabaja limpiando en un gimnasio. Tiene un par de amigos, un par de enemigos y le gusta una chica, una vida normal que no para de sentir como de absoluto perdedor. Realizado en tantos estilos visuales como es posible, con una historia río apasionante, gags desternillantes y reflexiones depresivas, ‘La alegre vida del triste perro Cornelius’ es, sin duda, el mejor cómic del año. ¿Y lo mejor? Su autor, Marc Torices, es sorprendentemente joven… Y de nuestro país.

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Un perro deprimente

‘Cornelius’ es al mismo tiempo absurda, preciosista, desasosegante, reflexiva, hilarante y muy, muy triste. “¿Escritor? ¡Bah! Eso es cosa de fingir, ¿sabes? Fingir que se hacen grandes reflexiones, falsear una buena historia, simular profundidad… Copiar… ¡Estoy seguro de que tienes un gran futuro por delante en eso, Cornelius!”, dice uno de los personajes al poco de empezar dándose un guantazo al propio autor. Y este es el momento de subida de la montaña rusa.

Cada pocas páginas una carcajada, un momento de sentirte mal contigo mismo, la duda sobre si sentir lástima o asco por el protagonista. Lo mejor de un buen relato complejo es que no hay buenos ni malos: solo gente gris. Y Cornelius nunca sabe si actúa como lo hace por necedad, por ser dubitativo, por mala persona o por esa humanidad que uno solo puede encontrar en un perro de tebeo.

No creáis, por la fabulosa portada que le han dedicado en Apa-Apa (donde lo podéis encontrar por 33 euros que, francamente, vais a amortizar con creces) que ‘Cornelius’ es una obra infantil o, aún más rancio, que por ser un cómic es para todos los públicos. Sin necesidad de escenas turbias o sexo explícito, este tebeo es profundamente adulto, una historia que solo se podía contar en viñetas. En una época en la que las sorpresas están medidas casi de forma algorítmica, hay algo en la obra de Marc Torices que no encontrarás en ninguna otra: originalidad y creatividad desbordantes.

Un trabajo de ocho años titánico, artesanal y consciente de que el mundo de la cultura español no es capaz de apreciar el cómic como un arte a la altura del cine o la pintura. Pero debería: ‘La alegre vida del triste perro Cornelius’ es una obra maestra y un punto de inflexión en la historia de la literatura española moderna, un cómic que revisitar una y otra vez, admirar su ejercicio estilístico, su capacidad narrativa y su absoluta libertad, tan refrescante como emotiva. En 2035 seguiremos hablando de ‘Cornelius’. Y lo tendrá más que merecido.