La segunda temporada de The Last of Us ha generado controversias entre los fanáticos, especialmente por los cambios realizados en la adaptación. Uno de los puntos más debatidos ha sido la omisión de una escena impactante: la muerte de Alice, la perra que es asesinada por Ellie en el acuario. Esta decisión ha llevado a múltiples reacciones dentro de la comunidad de espectadores.
Nunca mates al perro (excepto si eres John Wick)
Craig Mazin, showrunner de la serie, ha abordado este tema en una reciente entrevista con Polygon, explicando que la decisión de no mostrar de manera gráfica la muerte de Alice se basa en una de las denominadas “reglas cardinales” de Hollywood: evitar la muerte de animales, especialmente perros, para no perturbar en exceso al público. Según Mazin, hay dos reglas fundamentales en la industria del cine: no gastar dinero propio y no matar perros.
Mazin argumentó que, dado que The Last of Us es una serie live action, la representación de la violencia se vuelve más intensa y perturbadora. A pesar de haber mostrado la muerte de perros en su anterior serie, Chernobyl, explicó que matarlos en pantalla es una decisión impactante y que se puede hacer una sola vez en la vida. Sin embargo, el showrunner cuestiona la validez de la regla, citando ejemplos como los éxitos de taquilla Soy Leyenda y John Wick, donde la muerte de un perro no tuvo consecuencias negativas ni para la narrativa ni para la recepción del público.
La controversia se intensifica a medida que los seguidores analizan las decisiones creativas en la serie y reflexionan sobre las implicaciones de las reglas hollywoodenses. Aunque la omisión se justifica desde un punto de vista narrativo, muchos fanáticos se preguntan si esta decisión cumple realmente con las expectativas de la historia original y su impacto emocional.