Algo bueno de los videojuegos es que pueden ser cualquier cosa. Esto se aplica a todos los medios, no es que no ocurra también en la literatura o el cine, pero en los videojuegos es particularmente evidente. Las locuras que se pueden hacer en un videojuego de alto presupuesto sin que nadie se lleve las manos a la cabeza harían sonrojar a cualquier directivo de un estudio o una editorial. Y deberían hacerlo, porque el no permitirlo hacen sus medios menos interesante de lo que podrían.
Suda51 es la clase de artistas que hace esta clase de juegos. Irreverentes. Absurdos. Punkies. Y por eso nos gusta mucho. Porque no admite compromisos y siempre hace lo que le apetece y lo que le gusta sin atender a modas o lo que esperaba el público de él. Algo que ha llevado a que algunos de sus juegos sean sonoros fracasos, pero que siempre se acaben considerando todos ellos títulos de culto. Al menos con el tiempo. Aunque parece que Romeo Is A Dead Man puede ser uno de sus juegos que sea reivindicado ya desde su lanzamiento.
Un juego lleno de referencias y locura
Romeo Is A Dead Man nos pone en la piel de Romeo Stargazer, un chico joven que trabaja de ayudante del sheriff en su pueblo natal que un día conoce a una misteriosa joven llamada Julieta. Poco a poco se conocen, se enamoran y ella le pide que se fugen juntos. Pero el día en que se van a marchar del pueblo, ella aparece en la puerta de su casa y se lo come vivo: Julieta es un alienígena antropófago que viene a conqusitar el planeta Tierra. Por fortuna, el abuelo de Romeo es un científico no en muy sus cabales que viaja en el tiempo para salvarle la vida y mantenerle en un estado de no-muerte gracias al cual puede combatir contra Julieta y contra todas las Julietas del multiverso. Porque, consiguiendo un trabajo en el FBI espacial, tendrá que encargarse de los delincuentes más buscados de todas las dimensiones temporales. Incluidas todas las versiones existentes de Julieta.
Si la premisa te llama la atención, no sigas leyendo: ve a comprar el juego. Es para ti. No lo sabes, pero te va a encantar y va a ser uno de tus más firmes candidatos a juego del año. Si aún no estás convencido del todo, sigue leyendo. Tenemos argumentos de sobra para convencerte de porqué es genial. Y de porqué es para ti o no.
El nuevo juego de Suda51 se concentra en lo que más le gusta del mundo al ínclito autor: los juegos de acción. Volviendo a los básicos, sin parry, sin esquivas con iframes, no esperes un soulslike o un juego frenético de combos infinitos. Aquí lo importante es el posicionamiento y el saber cuando hacer presión y cuándo distanciarte para hacer el mejor uso de tus recursos en un estilo de juego de acción muy centrado en los básicos, pero que sabe jugar bien con algunas mecánicas propias.
Entre estas mecánicas propias destacan los bastardos. No, nos estamos inventando el nombre. Los bastardos son zombis que nacen de semillas que debemos plantar y cuidar en nuestro jardín y que podemos invocar en combate para que combatan a nuestro lado, pudiendo ejercer diferentes funciones. Estallar al contacto con enemigos, disparar a cualquier enemigo que se acerque a cierta distancia de ellos o rodar a nuestro alrededor durante un tiempo, los bastardos son el aceite y la sal de esta fascinante ensalada de conceptos.
Pero además de un excelente juego de acción, Romeo Is A Deadman tiene una historia fascinante y unos personajes repletos de carisma. Lleno de referencias a la cultura pop de toda clase, desde el wrestling y el anime de mechas hasta el fútbol europeo o el cine de culto de los 00s, el juego se asemeja al cine de Tarantino en ese coger toda clase de referencias y hacerlas suyas, pero yendo un paso más allá. No es solo el cine, es literalmente todo lo que interesa a Suda, no importa su procedencia.
Si todo esto te llama la atención, deberías correr a jugar Romeo Is A Deadman. Un juego absolutamente único y que parece un milagro que exista. Porque debemos celebrar que exista un creador como Suda51, el cual hace esta clase de juegos que parecen imposibles en cualquier otro medio. Y cada vez más también en el videojuego.