Blizzard Entertainment se está preparando para implementar cambios significativos en Diablo 4, con el objetivo de evolucionar su fórmula ARPG en la próxima temporada. La desarrolladora busca ofrecer a los jugadores un mayor control sobre el proceso de mejora de objetos, reduciendo la aleatoriedad en la construcción de personajes y aumentando el desafío en los combates.
Mejoras que cambiarán el juego
Una de las principales innovaciones será la simplificación del sistema de mejora de objetos. El conocido efecto de Templado dejará de ser completamente aleatorio, permitiendo a los jugadores elegir un atributo por pieza de equipo. Además, las armas y armaduras no únicas tendrán cuatro atributos en lugar de tres, con la posibilidad de mejorar su calidad global hasta el nivel 20, aumentando así su daño o resistencia. Una vez alcanzado este límite, se desbloqueará un Hito para convertir un atributo normal en uno superior, seguido del proceso de Santificación, que puede ofrecer mejoras poderosas a cambio de limitar futuras modificaciones.
El sistema de supervivencia también se rediseñará, otorgando un papel más estratégico a las defensas y la curación. La armadura y las resistencias contarán con una puntuación que irá disminuyendo en efectividad al subir de nivel, mientras que la nueva estadística de Dureza reflejará la resistencia general de cada personaje. Las pociones, por su parte, curarán un 35% de vida y contarán con cuatro cargas que se regeneran con el tiempo.
La próxima temporada, que comenzará el 21 de octubre en servidores de pruebas y se lanzará oficialmente el 9 de diciembre, también presentará un nuevo jefe de mundo. La antigua Reputación se fusionará con el Viaje de Temporada en un único Rango de Temporada, lo que permitirá a los jugadores obtener puntos de habilidad y cosméticos al completar objetivos específicos. Se prevé que la Temporada 11 sea un punto de inflexión para Diablo 4, estableciendo bases para el futuro del juego y preparando el camino para su expansión prevista en 2026.