Recuerdo con mucho cariño la vida cuando la palabra “inversores” formaba parte solo de un vocabulario adulto aburridísimo que jamás tendría que entender. Pero el mundo se ha empeñado en que, si queremos entender lo más mínimo cómo funciona el negocio del cine o los videojuegos, abracemos el concepto: inversores contentos porque películas se destruyen, inversores contentos porque se ha echado a gente, inversores contentos porque se hace lo que quieren… En fin, esas cosas. La clave del asunto: la felicidad de señores que ya son millonarios cuando ganan más millones.
El dogma del dinero
En el caso de los inversores de Capcom la felicidad ha tenido nombre propio: ‘Dragon’s Dogma 2’. Y es que el juego ha vendido mucho mejor de lo esperado (más de 2,5 millones de unidades en once días), lo que ha permitido, por supuesto, invertirlo en nuevos jueg… ¡Que no! ¡En dar más dinero a los inversores y los accionistas! ¡Qué susto, ¿eh?!
Desde Capcom también destacan lo bien que ha funcionado ‘Street Fighter VI’ y, en general, los beneficios que ha dado el trabajo de los programadores (que no van a recibir este extra, por cierto). La buena noticia en esta obscena fiesta del capitalismo es que probablemente ya se estén preparando para hacer DLC de ‘Dragon’s Dogma 2’ con la intención de entretener a los jug… ¡Que no! ¡Para que el año que viene los inversores cobren aún más! ¡Esta es la dinámica ahora!