Square Enix anunció recientemente que sus planes de futuro pasarán por hacer menos títulos, pero cuidando más su marketing y distribución. Algo donde ha fallado durante los últimos años, explicando porqué tantos títulos no han cumplido sus expectativas. También eso explica cómo es posible que tenga juegos en su parrilla de lanzamientos de los cuales no sepamos nada a pocas semanas de su estreno. Como es el caso del que nos ocupa.
Emberstoria es un RPG de estrategia que transcurre en una tierra llamada Purgatorio, un lugar donde la humanidad debe sobrevivir luchando constantemente contra monstruos explotando misterioso conocimiento antiguo y resucitando a valerosos guerreros llamados Embers. Estos guerreros son los únicos capaces de plantar cara a las mayores bestias que asolan Purgatorio, permitiendo a la humanidad seguir luchando un día a más.
El objetivo principal consiste en conquistar la torre central del mapa que decide el destino del mundo. Ello se decidirá en combates en tiempo real donde controlaremos a decenas de unidades, donde tendremos que combatir junto con aliados y hacer uso de poderosa magia. Todo ello mientras construimos nuestra base, Anima Arcana, que nos permitirá seguir reforzando nuestro ejercicio, acercándonos cada vez un paso más cerca de convertir Purgatorio en un lugar donde la humanidad pueda prosperar.
Todo esto vendrá acompañado del trabajo de 40 actores de voz, que darán personalidad y profundidad a sus personajes. Dándole así un empaque que muy pocos juegos de móvil, incluso hoy cuando han ido ganando en eso, tienen todavía. Menos aún los juegos de estrategia.
Emberstoria saldrá el próximo 29 de noviembre para iOS y Android. Ya se puede reservar tanto en la App Store como en Google Play para iOS y Android respectivamente. Siendo este uno de los últimos juegos del año de Square Enix, es de esperar que tengan grandes expectativas en el mismo.Y dado lo singular de su premisa y lo inusual de su género, y aun más en móviles, merece la pena darle una oportunidad y ver qué han estado cocinando los japoneses.