Peter Rawlinson, CEO de Lucid Motors, ha anunciado su decisión de dejar el cargo tras más de 12 años al frente de la compañía, en un momento crítico para el fabricante de vehículos eléctricos.
Su salida, confirmada el martes, se produce justo después del lanzamiento de su primer SUV eléctrico, el Gravity, que comenzará a ser entregado en diciembre y se espera que sea fundamental para el crecimiento de la empresa.
Marc Winteroff, actual director de operaciones de Lucid, asumirá como CEO interino mientras Rawlinson se convertirá en asesor técnico estratégico del presidente de la junta.
Una caída del 25% en un año son malas noticias para Lucid
A pesar de la inesperada renuncia, Lucid mantiene expectativas optimistas para 2025, proyectando la producción de 20.000 vehículos, más del doble de los 9.000 producidos en 2024.
En el cuarto trimestre de 2024, Lucid reportó ingresos de $234,5 millones, un incremento del 50% en comparación con el año anterior, aunque la compañía continúa enfrentando pérdidas operativas que ascienden a $732,95 millones. La mayoría de las órdenes del Gravity provienen de nuevos clientes, lo que sugiere una buena aceptación del mercado a pesar de una limitada campaña de marketing inicial.
Lucid también planea lanzar tres vehículos eléctricos de tamaño medio, con producción del primero programada para finales de 2026, buscando competir directamente con Tesla.
La compañía ha tenido éxito en establecer asociaciones estratégicas, incluida una reciente con Aston Martin para el suministro de tecnología de propulsión.
Sin embargo, a pesar de estas promesas y un sólido potencial de crecimiento, la reacción inmediata del mercado fue negativa, con acciones de Lucid cayendo más del 12% tras el anuncio del cambio de liderazgo, acumulando una disminución del 25% en el último año.
Se espera que el modelo Gravity, junto con las futuras líneas de productos, ayuden a revertir esta tendencia negativa en las acciones de la compañía.