A todos nos ha pasado alguna vez: vamos a ver a alguien en directo deseando encontrarnos guitarras eléctricas a todo volumen y pasar el mejor momento de nuestra vida… y lo que nos encontramos es un grupo sin ganas de tocar sus temazos, un público a medias y un bis que podría no haber existido. Es ley de vida. Pero, ¿alguna vez has estado en un concierto realmente terrible? Uno de esos que pasarán a la historia, que contarás a tus nietos, absolutamente insensato, con muertes, con peligro, con demandas… Pues preparaos, porque vamos de camino al lugar más oscuro de la historia de la música: los 7 peores conciertos que jamás han existido. ¡Rock and roll, nena!
7-Powder Ridge Rock Festival

El verano de 1970 iba a ocurrir, en las afueras de Middlefield, en Connecticut, uno de los festivales de rock más grandes de todos los tiempos, con grupos y cantantes confirmados como Fleetwood Mac, Joe Cocker, Little Richard, Van Morrison, Jethro Tull, Janis Joplin, Chuck Berry o Spirit, entre muchos otros. Sin embargo, 30 de los 48 festivales preparados ese año que quisieron emular a Woodstock se cancelaron antes de tiempo y Powder Ridge no fue una excepción.
El problema es que cancelaron a última hora, y el público llegó de todas maneras, ignorando todos los carteles que les pedían que se dieran la vuelta. Y es que, por mucho que las autoridades dijeran lo contrario, los promotores aún decían que el concierto podía ocurrir de alguna manera mágica. Entre tanto, como os podéis imaginar, la droga corría entre los asistentes (entre 15.000 y 50.000 personas), que ponían su campamento entre viajes de LSD. Al final solo tocó Melanie Safka, que consiguió colarse y conseguir electricidad gracias a dos camiones de helados que estaban por ahí cerca. Un desastre absoluto. Y está en el 7. Imagina.
6-Jim Morrison en pelotas

El 1 de marzo de 1969, en el Dinner Key Auditorium de Miami, The Doors iban a dar un concierto para 7000 personas (aunque acabaron metiéndose más de 12000 porque los promotores querían hacerse de oro). Jim Morrison estaba completamente borracho, llegaba una hora tarde y no decepcionó. Bueno, más o menos. En un momento dado, en medio de ‘Break on through’, dejó de cantar y le dijo al público “¡Sois un montón de putos idiotas!”. Empezaba bien la cosa.
El aire acondicionado no funcionaba, y cada vez hacía más calor. A eso hay que sumarle que el comportamiento de Morrison cada vez era más extraño y que el público era aún peor, con uno de los asistentes que incluso se había llevado -dios sabe por qué- una oveja. El cantante acabó desnudándose del todo (hay diferentes teorías del motivo) incitando al público a hacer lo mismo: “Vamos a ver un poco de piel, vamos a desnudarnos. No habéis venido aquí para la música, ¿verdad? Habéis venido por algo más, ¿verdad?”. Sobre si enseñó su miembro viril al público o no, hay diferentes opiniones. Pero, al final, era lo de menos.
5-Creed y la demanda

Avanzamos en el tiempo, hasta el 29 de diciembre de 2002, cuando Creed tocó en el Allstate Arena de Rosemont (en Illinois) con un Scott Stapp, el cantante del grupo, tan absolutamente ido que acabó siendo denunciado por cuatro personas del público. En la denuncia se afirmaba que estaba tan “intoxicado y/o medicado que no podía cantar la letra de una sola canción” y que “se marchó del escenario en varias ocasiones durante las canciones durante largos periodos de tiempo, rodó por el suelo con aparente dolor y al final se desmayó”.
Y, de hecho, no había una defensa posible, porque pasó tal cual. Los 15000 asistentes recibieron el precio de la entrada y del parking, lo que hizo perder más de dos millones de dólares. En su momento, Stapp afirmó que no se había desmayado sino que era “un gesto simbólico”, pero nadie se lo tragó y acabó contando la verdad avergonzado. El año siguiente el grupo rompió pero, como todos sabemos, han vuelto más veces que Ross y Rachel en ‘Friends’.
4-Oasis drogadísimos
Los Gallagher ya estaban hartos el uno del otro después de tantos años encima de un escenario, y no se lo ocultaban a sus fans. Pero el 28 de agosto de 2009 iba a ser definitivamente dramático para Oasis, porque se cancelaba toda su gira empezando por el concierto en el festival francés Rock en Seine. El motivo, como dijo Noel ese mismo día en MySpace fue que “La gente escribirá y dirá lo que quiera, pero sencillamente no puedo soportar trabajar con Liam ni un día más“. Y la cosa venía de largo.
Una década antes, en 1994, la banda confundió, en su gira estadounidense, la cocaína con la metanfetamina, y estaban todo el día literalmente fuera de sí. Y en ningún momento llegó a un punto más bajo que en el Whisky A Go-Go de Los Angeles, con un set absolutamente terrible, uno de los peores que se han escuchado jamás en la historia, incluyendo a Noel tocando canciones totalmente distintas a las del resto de la banda, Liam amenazando al público o aburriéndose y sentándose sin cantar porque no le apetecía. Al final, Liam le dijo a Noel “que te jodan” y le dio en la cabeza con una pandereta. El público se marchó sin saber qué demonios acababa de pasar. No lo sabían ni los propios músicos.
3-Rolling Stones y el fin del flower power

El 6 de diciembre de 1969, a las afueras de Tracy, en California, cerca de la autopista Altamont, se celebró un festival de música totalmente gratuito llamado el Altamont Free Concert. Allí iban a tocar Santana, Grateful Dead y, por supuesto, los Rolling Stones. 300.000 personas asistieron al evento, y para la seguridad, ante la falta de presupuesto, decidieron contratar a los Ángeles del Infierno a cambio de 500 dólares para comprar cerveza. Fue una idea absolutamente pésima, por supuesto, y la violencia fue escalando poco a poco.
Tanto, que hubo cuatro muertes en total, por no hablar de las heridas, de los coches robados y de los daños a la propiedad. Se suponía que iba a ser un festival flower power al estilo Woodstock, pero enseguida se vio que nadie allí quería paz: quería guerra, violencia y arramplar con todo lo que se pudiera. Tanto fue la cosa que los Grateful Deads, que habían organizado la movida, decidieron no ir en el último segundo por la escalada de violencia, dejando a los Rolling contra un público visiblemente enfadado. Si podéis, en ‘Gimme Shelter’, el documental, podéis ver el desastre. Es increíble.
2-Woodstock 1999
El festival de todos los festivales cumplía 30 años, y decidieron celebrarlo por todo lo alto: emulándolo con los grupos y la contracultura de finales de los 90. 220.000 personas acudieron a ver a Red Hot Chili Peppers, Metallica, DMX, Limp Bizkit, Korn, Alanis Morissette y, precisamente, Creed. Y los que no, lo siguieron en Pay Per View. El problema es que el festival quiso abaratar costes en todo lo que no tenía que abaratar.
Woodstock ’99 se convirtió rápidamente en un desastre en el que hubo comida y agua carísima, váteres sobresaturados (que dieron lugar a ríos de aguas fecales), robos, vandalismo, violencia, acoso sexual, violaciones y, por supuesto, varias muertes. En solo cuatro días se montó prácticamente una guerra entre los asistentes, que fue escalando día a día, desde el primer incidente en el que se lanzaron heces a Sheryl Crow hasta el último, cuando el cantante de Green Day dijo “Es hora de dejarse llevar, porque no hay jodidas reglas ahora mismo”. Esta falta de “jodidas reglas” llevó a la muerte de tres personas y que nunca jamás se quisiera volver a levantar nada con el nombre “Woodstock”. Buen trabajo.
1-Fyre Festival
Venga ya. No hay rival. El Fyre Festival fue retransmitido segundo a segundo por la gente que asistió: la comida tristísima, el barrizal, los conciertos que jamás existieron, las tiendas de campaña VIP que no se parecían en nada a lo anunciado. El Fyre Festival pasó rápidamente de ser ese sitio al que tenían que ir todos los youtubers a una pesadilla a tiempo real. Es imposible resumir todo lo que pasó, pero, por suerte, tenéis dos documentales (en Netflix y Max) que os explican con detalles cada uno de los errores que cometieron. Para no creérselo.
