Uno de los grandes males que nos ha traído la posibilidad de ver todas las series que queramos cuando queramos, en una especie de festín incombustible, es la cancelación injusta de nuestros programas favoritos. Sí, series como Stranger Things o Miércoles nunca tendrán problemas para seguir adelante, pero… ¿Qué pasa con las más pequeñas?
Nunca supimos cómo terminaba el cliffhanger de Galavant, o la última gira de las chicas de GLOW, o si en Me llamo Earl conseguía completar su cruzada. Pero, al menos, estas pudieron brillar durante más de una temporada y asentarse. Sin embargo, hay unas pocas series que después de su primera tanda de episodios se desvanecen… Y no lo merecían. Hoy os llevamos a un paseo por la injusticia: 5 series que solo tuvieron una temporada y, desde luego, necesitaban otra oportunidad.
Firefly
“I don’t care, I’m still free, you can’t take the sky from me”, la frase que cantaban en su inusual tema de inicio, encapsula a las mil maravillas lo que es Firefly, una serie creada por el ahora canceladísimo Joss Whedon pero que allá por 2002 se convirtió en un auténtico bombazo entre los seriéfilos. Tuvo 14 episodios y una película, Serenity, pero tristemente nunca volvimos a saber más de esta serie pulp espacial que sigue siendo influyente hoy en día. Una joya a redescubrir, aunque ya sea tarde incluso para una “legacy sequel”.
BrainDead
Puede que esta no fuera la serie más conocida del mundo, pero su primera temporada es una auténtica gozada que predijo el estado actual de la política. En ella, unos bichos espaciales que pueden controlar el cerebro se meten en los de los políticos estadounidenses, que empiezan a comportarse de formas, digamos, extrañas. Hay que sumarles sus fantásticos temas de “Previously on BrainDead”, interpretados por Jonathan Coulton, y el resultado es la sátira más bestial de la historia de las series. Se emitió en 2016, ¡pero hay que rebuscar para encontrarla!
Freaks and Geeks
En 1999, cuando el mundo era muchísimo más naíf que ahora, Paul Feig trajo a la realidad una de las series más definitorias de la historia, protagonizada por actores que posteriormente serían estrellas, como Linda Cardellini, James Franco, Seth Rogen o Jason Segel, al ritmo del Bad Reputation de Joan Jett. Sus 18 episodios son absolutamente increíbles, una obra maestra de la tragicomedia que merece mucho más respeto y recuerdo por parte de los autoproclamados seriéfilos. En su día, NBC la canceló dejando sin emitir 3 capítulos, pero el tiempo la ha convertido en una serie de culto, y con razón. Para rescatar y ver una y otra vez.
Studio 60
El tristemente recordado Matthew Perry protagonizó en 2006 una serie sobre el Saturday Night Live… pero sin hablar en ningún momento del mítico programa de comedia. Realmente, y siendo honestos, solo los primeros episodios vivían a la altura de lo que se esperaba de Aaron Sorkin, y después se perdía un poco en su propia trama, pero pese a todo es digno recordar Studio 60 como una de las series con más potencial de la historia. Tristemente, en NBC no lo vieron así y ni siquiera le dieron una segunda oportunidad. Otra serie de culto para el bote.
Esta mierda me supera
Después del éxito de The end of the f***ing world, Netflix decidió hacer otra series basada en una novela gráfica de Charles Foreman, Esta mierda me supera, sobre una adolescente problemática que conseguía superpoderes. Solo son 7 episodios que acababan prometiendo más, pero nos dejaba con la miel en los labios: el streamer la canceló por aparentes problemas relacionados con el COVID, pero no nos habría importado esperar al fin de la pandemia para poder ver una temporada 2. Siempre vivirá en nuestro recuerdo. ¡Qué remedio!