Aunque debería ser obvio a estas alturas, no está de más recordarlo: no posees tus juegos digitales. Cuando compras un juego digital, compras una licencia de uso. A diferencia de cuando compras un videojuego físico, que compras el videojuego en sí, en digital sólo estás comprando la opción de usarlo. Si las compañías deciden dejar de darte permiso para usarlo, están en su derecho. Y si bien normalmente no lo hacen porque sería una publicidad terrible, eso no significa que, legalmente, no puedan hacerlo.
Esto es algo que ha decidido atajar de forma radical Gavin Newsom, gobernador de California. Firmando la ley AB 2426, todas las tiendas digitales, incluyendo aquellas que ofrecen videojuegos, estarán forzadas a indicar que estás adquiriendo una licencia de uso, no comprando ninguna clase de producto. Por eso, a partir de 2025, las páginas web que vendan productos digitales no podrán utilizar las palabras «comprar» o «adquirir», al menos siempre y cuando se desplieguen en territorio norteamericano.
Esta ley es una respuesta a situaciones como las que hemos vivido este mismo año con empresas como Ubisoft o PlayStation. En abril de este mismo año, The Crew desapareció de las bibliotecas de las personas que lo habían adquirido en su momento, al considerarse descatalogado, al cerrarse los servidores del juego. Del mismo modo, en marzo, Sony impidió el acceso a la demo de Stellar Blade a miles de jugadores tras que la subieran a su tienda de forma accidental, vulnerando así su derecho al acceso a un juego que ya habían adquirido.
Si bien esto sólo se aplicará de momento a EEUU, es de suponer que Europa y otros territorios tomen el ejemplo en un futuro. Si es que no muchas compañías, directamente, deciden estandarizar de entrada su lenguaje independientemente del territorio para no tener que lidiar con la posibilidad de que esto ocurra.
No ocurriendo sólo con videojuegos, sino con cualquier clase de bien digital como películas, música o ebooks, entre otros, esta ley es un movimiento en dirección a la protección de los derechos de los consumidores. Por eso, también, aquellas tiendas que ofrezcan servicios que pueden ser utilizados sin conexiones a Internet y que no pueden ser eliminados de sus dispositivos de ningún modo, todavía podrán utilizar los términos «comprar» o «adquirir» al considerar que ofrecen productos, no licencias. Creando un interesante nuevo escenario de futuro para el consumo digital.