Ayer se lanzó Gears of War: Reloaded, la segunda remasterización de la icónica franquicia de Xbox, disponible por primera vez en PS5 y también en Steam.
Este regreso del shooter ha generado altas expectativas entre los aficionados, pero su debut ha sido más discreto de lo anticipado, con poco más de 4.000 jugadores simultáneos en Steam y un alarmante 52% de reseñas negativas hasta el momento.
Los jugadores han reportado una serie de problemas técnicos que han ensombrecido la experiencia de juego. Uno de los errores más frustrantes es el cierre del juego al iniciar sesión con cuentas de Xbox, lo que ha llevado a muchos usuarios a sugerir desconectar Internet y desvincular sus cuentas como una posible solución.
En Steam los jugadores no están nada contentos
Además, la falta de compatibilidad con monitores ultrapanorámicos y la ausencia de un control deslizante de FOV han generado insatisfacción, especialmente considerando que The Coalition había prometido estas características.
Algunos jugadores también mencionan que no han recibido el contenido de reserva por el que pagaron, lo que ha alimentado el descontento. Aunque el parche de lanzamiento ha abordado múltiples crasheos y mejorado el rendimiento en PC y consolas, aún hay trabajo pendiente para asegurar que Gears of War: Reloaded cumpla con las expectativas de la comunidad.
Este parche inicial ha logrado eliminar ciertos bugs relacionados con el uso de mandos DualSense y mejorar la sensibilidad del ratón para jugadores en PC, pero los problemas persistentes continúan siendo motivo de preocupación.
Por el momento, no ha habido ninguna comunicación oficial por parte de la empresa respecto a un parche a largo plazo, aunque se rumorea que The Coalition podría estar trabajando en soluciones para los inconvenientes más críticos en los próximos días. La comunidad permanece atenta a futuras actualizaciones que prometan mejorar la experiencia de juego.