Hannibal Lecter es uno de los personajes más fascinantes de la historia de la ficción. Inteligente, brillante, elegante y con un temperamento particular, es la clase de persona que mucha gente querría ser.
Excepto porque es un asesino en serie caníbal. La fascinación que despierta desde que se publicara el primer libro en que aparece, Dragón rojo de Thomas Harris, en 1981, no ha hecho sino crecer. Porque pocos personajes han sido tan capaces de capturar la imaginación del público a lo largo de los años.
Es por eso que no debería extrañarnos que haya aparecido en toda una serie de novelas en las que era protagonista o antagonista. Que haya tenido adaptaciones al cine de toda clase.
Tampoco que una serie en particular haya sabido capturar la esencia de su personaje como ninguna otra hasta el punto que, el hecho de que se estrene de nuevo en streaming, se convierta en motivo de celebración. Porque Hannibal es una de las mejores series de la década de los 2010. O una de las mejores series a secas.
Un actor a la altura de la leyenda
Hannibal, creada por Bryan Fuller, conocido por ser el autor de series como Dead Like Me, Pushing Daisies o American Gods, se basa en los libros de Thomas Harris, en particular en Dragón rojo, Hannibal y Hannibal: El origen del mal para crear su propia versión del personaje. No exactamente el mismo Hannibal que los personajes ni la misma historia, aunque adapta algunas de las cosas que ocurren en los libros, sino su propia versión.
Una donde el protagonista, Will Graham, un psicólogo del FBI especializado en meterse en la mente de los criminales para hacer perfiles psicológicos de ellos, se alía con el psiquiatra y genio asistente del FBI, Hannibal Lecter, para capturar a lo que no deja de ser un asesino en serie de la semana. Todo ello sin que nadie sepa que el propio Lecter es un asesino. Al menos durante la primera temporada.
Hannibal es elegante, inteligente, sapiencial y parece una figura más allá de lo humano, en todos los sentidos posibles, y en parte lo es gracias al increíble trabajo actoral de Mads Mikkelsen. Aunque ya era un actor muy famoso y querido en Dinamarca, especialmente por su trabajo con directores como Nicolas Winding Refn, Peter Lindmark y Thomas Vinterberg, fue su mesmérica presencia como Lecter en Hannibal lo que le convirtió en la estrella de Hollywood que es hoy.
Algo a lo que ayuda la tensión romántica y sexual que existe con Will Graham, defendido por un absolutamente increíble Hugh Dancy. Un actor capaz de demostrar una vulnerabilidad y una fragilidad tan real que parece que esté al borde del desmoronamiento cada vez que entra en escena, y casi cada vez de una manera diferente. Solo pareciendo capaz de componerse en presencia de sus perros, el amor de su vida, y de Hannibal.
Lo cual ha llevado a que la serie generara mucho fanfiction sobre Hannibal y Hugh como pareja. Algo problemático, aunque interesante, dada la relación que desarrollan a través de las temporadas.
Arte impecable
Otra de las razones por la que la serie tuvo un éxito sin precedentes es que no hay ni un solo aspecto artístico donde no sea absolutamente soberbia. La comida que se presenta tiene un aspecto tremendamente elaborado y exquisito, no importa que esté hecho con seres humanos. Las muertes y la violencia son brutales y tienen un componente ritualístico, pero siempre está estetizado para tener un componente artístico en sí mismo. La música es extraña, lúgubre, pero tiene una belleza incomprensible por cómo su compositor, Brian Reitzell, utiliza toda clase de instrumentos para componerla. El diseño artístico hace que se sienta como si estuviéramos viendo el mundo a través de los ojos de Hannibal. Violento, ritualístico y exquisito.
Ayuda, también, que la dirección sea fantástica con algunos directores de primer nivel conocidos por su extraordinaria obsesión con la composición y la imagen, como David Slade, Vincenzo Natali o Neil Marshall. O que los guiones combinen una sutileza en la progresión de la relación entre los personajes, una escritura adictiva en el progreso del caso de la semana y unos diálogos ingeniosos y tremendamente inteligentes.
De ahí que haya una auténtica celebración de que lleguen las tres temporadas de Hannibal a Filmin desde hoy mismo. Además del deseo, nada secreto, de que algún día dejen a Bryan Fuller hacer una cuarta temporada para hacer su propia versión de la historia más conocida de Hannibal Lecter: El Silencio los Corderos. Porque si alguien ha demostrado que puede hacer algo increíble, fascinante, enfermizo e imposible de despegar la mirada de la pantalla con El Silencio de los Corderos, que no sea la película original, ese es el creador de Hannibal.