Housemarque, el estudio finlandés fundado en 1995, ha experimentado un notable crecimiento y transformación desde su adquisición por parte de PlayStation tras el éxito de Returnal en 2021. Según Ilari Kuittinen, CEO de la compañía, esta integración ha permitido adaptar los procesos internos de Housemarque a nuevos estándares de recursos humanos y supervisión de proyectos, lo que ha sido fundamental para su evolución en el competitivo mercado actual.
Sin PlayStation no podrían estar haciendo Saros
El acceso a mayores recursos financieros gracias a PlayStation ha sido crucial para el estudio, permitiéndole trasladarse a nuevas y modernas oficinas en Kaartinkaupunki, Helsinki. Kuittinen enfatizó que “financiar grandes proyectos no habría sido posible sin ellos”, señalando el impacto positivo que ha tenido esta colaboración en su capacidad de producción.
Uno de los proyectos más ambiciosos en desarrollo es Saros, que comenzó su fase de producción activa en 2022. Aunque el presupuesto exacto del título no ha sido revelado, se estima que será comparable al de Alan Wake 2, que tuvo un costo de aproximadamente 70 millones de euros. Este salto en la inversión marca una evolución significativa para un estudio que previamente se había enfocado en producciones más modestas.
Además, se ha destacado que la adquisición de Housemarque por Sony se realizó por un monto de decenas de millones de euros. Documentos fiscales indican que tanto Kuittinen como el cofundador Harri Tikkanen recibieron ingresos de capital cercanos a 9,8 millones de euros en 2022, lo que subraya el lucrativo acuerdo para los fundadores del estudio.
Desde la adquisición, Housemarque ha multiplicado su facturación, pasando de 8,9 millones de euros en 2020 a 21,8 millones en el ejercicio fiscal finalizado en marzo de 2024, consolidándose como un actor clave en el ecosistema de PlayStation, impulsado por el éxito de Returnal y el desarrollo de Saros.