Las películas de Pixar no empiezan con un guion terminado. Poco a poco, mediante la producción , se van creando las películas y descubriendo de qué trataban realmente. No es el caso de Hoppers, cuyos mayores cambios vinieron tras cierto grado de censura por hablar positivamente del medio ambiente (¡imagínate!). Eso no ha impedido que sea un nuevo gran éxito para el estudio (el más exitoso para una película original desde Coco) y que, haya dado esperanzas para que no todo sean secuelas a partir de ahora. Sin embargo, otros proyectos no han tenido su misma suerte, y fueron cancelados sin posibilidad de convertirse en otras películas distintas más adelante. ¿Quieres echar un vistazo al Pixar que pudo ser y no fue?
1906

¿Por qué es conocida Pixar? Efectivamente, por sus películas de animación. Bueno, pues Brad Bird se empeñó en que también pudiera hacer sus películas de acción real, colaborando con Warner en lugar de con Disney: 1906 iba a costar 200 millones y a adaptar la novela original sobre el terremoto de San Francisco, dejando totalmente de lado el punto de vista infantil o familiar. Bird no pudo terminar el guion a tiempo, y un año después de anunciar el proyecto Disney compró Pixar, acabando para siempre con este tipo de ideas peregrinas. A día de hoy, nadie ha adaptado 1906, y continúa en el limbo. Dudo mucho que vaya a salir de ahí.
Monkey

Antes incluso de hacer Toy Story, Pixar trató de probar suerte con una película propia allá por 1985, poco después de hacer su primer cortometraje. John Lasseter y su equipo empezaron a producir la adaptación de un libro llamado Monkey, sobre el famoso Rey Mono de El viaje al Oeste (sí, el libro chino del que también nació Dragon Ball). Pero, por más que lo intentaron cuadrar, pronto se dieron cuenta de que la cantidad de horas que necesitarían para llevarla a cabo correctamente era una absoluta locura. La cosa acabó quedando en nada, quizá por suerte para Pixar, que al final acabó triunfando con su primera cinta en solitario.
The Yellow Car

En 1995, Pixar trató que su siguiente película tuviera como protagonistas a coches antropomórficos. Concretamente a un cochecito amarillo eléctrico que sueña con ser un gran corredor, pero que acaba metido en un viaje imposible a lo largo de México. Al final perdía la carrera, pero los jueces le declaraban ganador por haber corrido tanto tiempo en una sola carga. La película, que sí hubiera tenido humanos junto a los coches, acabó convirtiéndose en American Car en 2002 y finalmente salió a la luz, totalmente cambiada, como Cars en 2006. La espera no valió tanto la pena.
Newt

Pocas veces hemos sabido tanto de una película cancelada de Pixar, porque fue incluso anunciada oficialmente para 2011. En ella, los dos últimos tritones patiazul del mundo, que no se aguantan pero están obligados a estar juntos para salvar la especie, se embarcan en una aventura loca que puede culminar (quién sabe) en el amor. Con la cinta ya avanzada, en el estudio decidieron que se parecía demasiado a Río y la cancelaron, poniendo el foco en Inside Out. Nunca sabremos lo que habría sido, tristemente, pero una catástrofe de este estilo, con fecha de estreno incluida, no se había dado nunca en Pixar (ni, probablemente, se volverá a dar).
The Shadow King

¿Y si Pixar se pasara al stop motion? Eso es lo que Henry Selick, director de Pesadilla antes de Navidad (no, no es Tim Burton, no insistais), trató de hacer con The Shadow King, una película sobre un niño huérfano llamado Hap con el poder de transformar su mundo gracias a las sombras. Tristemente, en 2012 Selick y Pixar tuvieron serios problemas sobre el tono de la historia y su desarrollo y decidieron cancelar su relación… y, por tanto, la película. El director prometió que si Wendell & Wild tenía éxito en Netflix sería su siguiente proyecto… pero se quedó a medias. Qué le vamos a hacer.
BeFri

Es lo último que sabemos que Pixar ha cancelado tajantemente. Dirigida por Kristin Lester, trataba sobre su experiencia adolescente con una ruptura platónica, algo que a Pete Docter le pareció “demasiado biográfico”. Suficiente para cancelarla… ¡Como si Pixar no hubiera tratado nunca experiencias de la vida de sus directores! En fin. Ojalá algún día salga de otra manera, porque, más allá de Almas en pena de Inisherin, el cine no ha tratado lo suficiente la ruptura de la amistad y el dolor que deja. Pixar, así no.