Antes de Amazon, James Bond ya tuvo un spin-off que nadie recuerda

La noticia saltaba hace unas semanas: los propietarios de los derechos de James Bond se retiraban a cambio de muchísimo dinero y le dejaban el camino libre a Amazon para que hiciera lo que quisiera con el personaje. ¿Spin-offs? ¿Series? ¿Películas? Ya no hay nada que no pueda hacerse, porque 007 se ha convertido, oficialmente, en una franquicia más de Hollywood. Y claro, todo el mundo se ha llevado las manos a la cabeza, maldiciendo el estado actual de lo audiovisual, sin fijarse en que… A inicios de los 90, ya tuvimos un spin-off en forma de serie dirigida a los niños. Pero, de alguna manera, todo el mundo se ha olvidado. Pero no debería.

Nior. Ju Nior.

Pero primero hay que empezar en 1953, el año en el que nació James Bond de la pluma de Ian Fleming, que escribió 12 novelas y 2 libros de relatos cortos. Tras su muerte, en 1964, diversos novelistas han continuado las aventuras, llegando a 35 más. Pero, además, tuvimos 4 novelas más de Young Bond, 3 de The Moneypenny Diaries y varios cómics. Quizá no sea una saga en la que merezca la pena ponerse tan exquisito: las novelas de Fleming siguen ahí, pero las versiones actuales han modernizado al personaje y los spin-off se han escrito sin ningún tipo de remilgo.

Es más: además de las películas hemos tenido adaptaciones televisivas y radiofónicas, y hemos jugado con el personaje en formato videojuego, rol y de tablero. Por tanto, el hecho de que ahora Amazon quiera hacer una serie de alguno de sus personajes tampoco debería hacer que nos llevásemos las manos a la cabeza: hace años que la visión original está más que pervertida. Y como prueba perfecta está James Bond Jr.

Emitida entre el 16 de septiembre y el 13 de diciembre de 1991, los 65 episodios mostraban no la infancia de James Bond, sino la de su sobrino adolescente, que tenía la ayuda de IQ (el nieto de Q), Gordo Leiter (el hijo de Felix Leiter, porque aquí no se tira nada) y Tracy Milbanks, y luchaba contra la organización terrorista SCUM. Y si te estás preguntando cuál era la frase de presentación del personaje, lo has acertado: “Me llamo, Bond, James Bond. Junior”. Es lo que había.

Leche con galletas. Mezclado, no agitado.

La serie tenía cameos de personajes míticos de la saga, como Tiburón, Knick Knack, Dr. No (con una piel verde rarísima), Oddjob o el mismísimo Goldfinger, al que pusieron una hija. El que no sale es el propio Bond, que originalmente iba a hacer un cameo que los responsables de la saga pararon a tiempo. Y, por supuesto, los 65 episodios eran perfectamente intercambiables entre sí, para poder emitirla más adelante al buen tuntún. También es verdad que en el último capítulo emitido sus enemigos se van a Noruega a la caza del Mjölnir, así que ya podéis imaginar que sus ideas empezaron a ir demasiado lejos.

James Bond Jr no es una mala serie, pero tampoco es, bajo ningún concepto, buena. Es una versión infantil, como tantas que había en la época, desde Robocop hasta los Muppets. Es como un remiendo de todo lo que funcionaba en los 90, suficiente para lanzar merchandising, videojuegos, cómics y adaptaciones de todo tipo y hacer caja mientras dura lo que tenga que durar. Obviamente, los fans del agente 007 no consideran, ni de lejos, que esta serie sea parte de la continuidad, entre otras cosas porque en las novelas se incide en que Bond es hijo único (y, por tanto, no puede tener un sobrino) y presenta a villanos que ya pasaron a mejor vida tanto en el cine como en las novelas.

Lo más curioso es que este ni siquiera es el único James Bond Jr: en 1967, al poco de morir Ian Fleming, se publicó la novela oficial Las Aventuras de James Bond Jr 003 1/2, escrita por Arthur Calder-Marshall bajo seudónimo (R.D. Mascott). En este caso, el niño es el hijo de David Bond, sobrino del agente original. La única aparición de este son las cartas que le escribe a su tío, que acaba por mandarle la envoltura de un cuchillo. La novela fracasó, aunque intentaba ser el inicio de una nueva saga. Sin embargo, ahora que vuelve a haber libertad en el horizonte con licencia para matar… ¿Quién nos asegura que no vuelvan a sacar a un sobrino de James Bond de la nada? Que no sea por falta de ideas.