Los accionistas de Electronic Arts han aprobado oficialmente la adquisición de la compañía por un consorcio liderado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. Según un informe de Bloomberg, más de 201 millones de votos se emitieron a favor de la operación, en comparación con solo 1.9 millones en contra y 90,000 abstenciones. Este acuerdo, valorado en un total de 55 mil millones de dólares, implica que los accionistas actuales recibirán $210 por acción, lo que representa un 25% de prima sobre el precio de cierre del 25 de septiembre de 2025.
Una decisión que no sorprende a nadie
El financiamiento de esta adquisición incluye un préstamo de $20 mil millones, lo que expone a Electronic Arts a riesgos significativos. Este es uno de los mayores buyouts apalancados de la historia, lo que podría alterar el equilibrio financiero de la compañía. La inversión del Fondo de Inversión Pública ha sido vista por muchos como un intento de “lavado deportivo”, dado el interés de Arabia Saudita en aumentar su influencia en la industria del entretenimiento y los deportes a través de inversiones en diversas empresas y organizaciones deportivas.
El Fondo, liderado por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, se encuentra bajo un intenso escrutinio internacional debido a su supuesta implicación en la muerte del periodista Jamal Khashoggi y sus relaciones con figuras políticas estadounidenses, incluido el expresidente Donald Trump y su yerno Jared Kushner, quien es un inversor minoritario en la compra.
Aunque la aprobación de los accionistas es un paso crucial, la adquisición todavía necesita la luz verde de los reguladores. Sin embargo, se estima que esta aprobación es casi segura, dado el poder político de los involucrados. Andrew Wilson, CEO de Electronic Arts, ha declarado que los valores de la empresa permanecerán inalterados bajo la nueva propiedad, aunque muchos se preguntan cómo la influencia del príncipe podría impactar la dirección futura de la compañía.