XCOM es una de esas franquicias que tiene muchos más seguidores de los que uno esperaría. A pesar de pertenecer a un género de nicho, la estrategia por turnos, y tener una ambientación relativamente particular, la ciencia ficción, atrae a un público bastante amplio. Mucha gente disfrutó de su excelente reboot de 2012 desarrollado por Firaxis Games, XCOM: Enemy Unknown, que fue considerado un éxito de ventas y crítica.
Eso no quita para que el juego tuviera algunas cosas que no entusiasmaran ni siquiera a los fans más adeptos del juego. La cantidad de veces que se fallaban disparos con un 95% de posibilidades de acierto, especialmente cuando había esas posibilidades hasta disparando a alguien cuya cara teníamos delante del cañón de nuestra escopeta, era un poco ridículo. Del mismo modo, la facilidad con la que los enemigos parecían ser capaces de disparar a través de paredes resultaba un poco frustrante de más. Algo que no ocurre en el nuevo juego de Bit Reactor y Respawn Entertainment: Star Wars Zero Company.
Un XCOM de Star Wars
Ambientado en el universo de Star Wars y transcurriendo durante las guerras clon, encarnamos a Hawks, un oficial de la república que tiene que encontrar a personas capaces de defender a la galaxia de una amenaza que está surgiendo. Para ello tendremos que conseguir a mercenarios, opositores del imperio e incluso un único jedi, al cual más vale que demos buen uso, porque en el juego hay muerte permanente y como lo perdamos, ya no tendremos más sables láser que usar durante el resto de nuestra partida.
Porque Star Wars Zero Company es un XCOM en todo menos en nombre. Tenemos porcentajes de posibilidades de golpear a un enemigo dado, podemos destruir las coberturas donde están los enemigos y tenemos acciones limitadas. Lo que cambia es que esto es Star Wars.
Para empezar, aquí tenemos una historia lineal. Tenemos una serie de misiones concretas donde nos iremos encontrando personajes específicos a los que iremos conociendo. Aunque pueden morir, lo que afectará a la narrativa, no hay una narrativa emergente como la de XCOM. Lo cual también tiene sus ventajas: los personajes están más definidos, con conversaciones más elaboradas y un destino más definido en la aventura.
Eso también hace que cada personaje tenga unas habilidades más particulares. Haciendo que elegir uno u otro personaje no dependa solo de estadísticas, sino concretamente de lo que hace en el campo de batalla. Dándole una dimensión más concreta de cómo queremos jugar. Haciendo que tenga un sabor más singular.
Puliendo las aristas
Aunque lo que más le gustará oír a los fans de XCOM es que aquí no tendrán muchos de los problemas del juego de Firaxis. Aunque sigue habiendo tiradas de dados y pueden ocurrir desgracias, no son tan frecuentes como en su inspiración. De vez en cuando se falla un disparo del 95% o se acierta uno del 5%, pero son excepciones, no normas. Y el juego no nos castiga de una forma tan brutal como lo hacía XCOM por fallar un disparo. Especialmente porque, si apuntamos ahora a quemarropa a alguien con una escopeta, no fallaremos nuestro disparo.
Si a esto sumamos que los fallos rompen coberturas y que no pierdes turnos al fallar, el juego se siente más amable. Menos cruel con el jugador. Esto puede ser una pérdida para algunos jugadores, que añorarán la absoluta brutalidad de XCOM, pero en general es un total positivo: hace que el juego se sienta más fluido.
Eso hace de Star Wars Zero Company un juego con un gran potencial para triunfar entre un público mayor de lo que esperaríamos. Entre los fans de XCOM, que encontrarán aquí una versión pulida y elegante de un juego que les gusta. Entre los fans de Star Wars, que encontrarán aquí un juego fantástico al que echar una buena cantidad de horas y unos personajes carismáticos en un periodo interesantísimo de su universo favorito. Y quien sea fan de XCOM y Star Wars bien puede estar ante su juego del año. Siempre y cuando tenga una PlayStation 5, una Xbox Series X|S o un PC.