La actriz de voz original de Lara Croft, Françoise Cadol, ha emitido un cese y desistimiento a Aspyr, la desarrolladora detrás de los remasterizados de Tomb Raider 4, 5 y 6. Esta medida surge por el uso de líneas de voz generadas por inteligencia artificial que imitan su actuación, lo que Cadol considera una violación a su trabajo creativo. La actriz de voz brasileña Lene Bastos, que también trabajó en la serie, se ha pronunciado en contra de la modificación de su actuación, indicando que otras localizaciones también podrían haber sido afectadas, según informes de medios especializados.
Un uso de la IA que va contra cualquier uso ético posible
Ambas actrices han expresado su preocupación sobre el impacto del uso de IA en la industria del doblaje y la necesidad urgente de establecer regulaciones para proteger las profesiones creativas. “No estoy en contra de la IA, pero necesitamos regulaciones porque puede afectar y dañar todo tipo de trabajos”, comentó Bastos en un video en Instagram.
Aspyr ha dado a conocer que está trabajando para corregir el problema y se ha disculpado con Bastos, quien recibió un mensaje de la compañía que explicaba que los cambios fueron realizados por un ‘socio de desarrollo externo’. La controversia surgió tras un parche lanzado el 18 de agosto que modificó ciertas líneas de diálogo, incluidas en tutoriales del juego, lo que generó confusión entre los fanáticos y críticos. Las nuevas líneas de voz han sido descritas como de baja calidad y con un sonido robótico.
El estudio no ha emitido comentarios públicos sobre el asunto, pero ha señalado que los cambios se implementaron de manera apresurada para actualizar los mensajes de los tutoriales a los nuevos esquemas de control. Esta situación pone de relieve la necesidad de un mayor cuidado en la producción de videojuegos y el tratamiento de los talentos que contribuyen a su desarrollo.