La transición de la industria de los videojuegos de los medios físicos a un futuro digital ha generado un creciente interés en la conservación de la historia del medio. Este tema se vuelve especialmente relevante, dado que muchos títulos clásicos están en riesgo de ser olvidados. En este contexto, el investigador de videojuegos Bruno de Figueiredo ha hecho un importante avance al compartir en línea el archivo ISO del juego TRIPITAKA, secuela de Cosmology of Kyoto, del que solo se conocía una copia física.
Tripitaka, ¿pero eso qué es?
Cosmology of Kyoto, lanzado en 1993 en Japón por SoftEdge y posteriormente en América del Norte, obtuvo cierto reconocimiento entre los entusiastas de los videojuegos. Sin embargo, su secuela, TRIPITAKA, había permanecido en gran medida en la oscuridad. Después de un exhaustivo esfuerzo de búsqueda, De Figueiredo logró adquirir el CD-ROM existente, que se vendió en 2023 por menos de $300. La liberación del ISO permitirá a los aficionados experimentar el juego a través de emuladores, preservando una parte de la historia que de otro modo podría haberse perdido para siempre.
En paralelo, las grandes compañías de videojuegos han comenzado a reconocer la importancia de la preservación digital. Xbox formó un equipo dedicado a este esfuerzo el año pasado, mientras que Sony tomó la iniciativa en 2021. Sin embargo, Nintendo ha adoptado una postura más reservada respecto a la conservación de sus títulos, lo que ha generado inquietudes sobre cómo se preservarán los juegos para la próxima generación, en especial con la llegada de los nuevos cartuchos para el Switch 2.
Adicionalmente, un obstáculo significativo para este movimiento es la negativa de la Oficina de Derechos de Autor de EE. UU. a permitir que las bibliotecas compartan sus colecciones de videojuegos en línea, lo cual limita el acceso de los usuarios y afecta la difusión del legado de la industria. Esta situación resalta la urgencia de acciones concretas para garantizar que la historia de los videojuegos no se pierda en la transición hacia el formato digital.
¿Cuántos juegos tienes pendientes de jugar en tu pila? Probablemente se cuentan por decenas, pero eso no te impide comprarte Humble Bundles, ofertas, juegos de lanzamiento, probar alguno que otro en el móvil… ¡Ya tendrás tiempo cuando te jubiles! Al fin y al cabo, piensa en todos los videojuegos que pudieron salir y no lo hicieron, o aquellos que, una vez aparecidos, se retiraron para siempre y nadie los ha vuelto a poder catar. O lo que es lo mismo, se han convertido en Lost Media. El Lost Media es un área fascinante de Internet, porque nos descubre un mundo repleto de “pudo ser y no fue” en el que solo podemos fantasear. ¿Te apuntas a conocer los 7 mejores juegos que (muy probablemente) no podrás jugar en tu vida aunque quieras?
Sonic Cafe
El 26 de enero de 2001, exclusivamente en Japón, Sega daba lanzamiento a Sonic Cafe, su nueva app, en la que, por 315 yenes al mes, podías bajarte varios juegos de la empresa adaptados a móvil y jugar tantas veces como quisieras. Lo curioso no es que estuvieran cosas como Sonic o Puyo Puyo, sino que había también títulos originales y únicos que, como estarás ya adivinando, se perdieron en el tiempo.
Entre los minijuegos perdidos para siempre tenemos Amy no Page One (de cartas), Eggman no Kazuate Panic! (de lógica y deducción), Sonic Billards (de billar, claro) o Sonic Kart 3DX. Versiones del backgammon, versiones de pesca y golf, nuevos niveles de ChuChu Rocket, batallas navales y hasta adaptaciones del clásico cuento Hansel y Gretel. Todo perdido. Aunque han encontrado algunos de estos títulos e incluso hay gameplay de otros perdidos, no es lo mismo. Snif.
Akira
Seas o no otaku, seguro que conoces Akira, el clásico de Katsuhiro Otomo adaptado a cine (bueno, parte del manga al menos) que se tiene tan en un altar que ni Netflix se ha atrevido a hacer una versión en imagen real. Sin embargo, en 1994 sí que estuvo a punto de tener un videojuego para Super Nintendo, Genesis, Sega CD, Game Boy y Game Gear. Casi nada.
De hecho, estaba tan claro que iba a salir adelante que en el VHS había un reembolso de 5 dólares si comprabas también la versión para consola además de la película. Sin embargo, en el último segundo se vino abajo y solo se ha recuperado la versión de Genesis, jugable aunque inacabada. El resto de versiones pertenecen al mundo de lo perdido para siempre, y no es precisamente por falta de ganas. Bueno, en realidad ya hubo una versión en 1988 para NES, pero procuramos no hablar de ella. Puros escalofríos.
Call Of Duty: Vietnam
Al final, todas las versiones de Call of Duty, nos gusten más o menos, siguen siendo respuestas estadounidenses a la guerra de Vietnam. Era, por tanto, lógico que en la época de Xbox 360 y PS3 se pensara en sacar a la venta un juego sobre el país y conocido en aquel momento como Fog of War, que, sorprendentemente, se desarrollaba en tercera persona abandonando el FPS habitual.
Ambientado entre los años 60 y 70, este Call of Duty nos llevaría a Camboya, Vietnam y Laos. Nunca sabremos por qué fue cancelado, pero sí es de sobra conocido que se llegaron a poder jugar hasta 15 minutos. No se sabe nada de esta copia, y tan solo tenemos arte conceptual que ha llegado a nuestras manos. ¿Quizá algún día, en una futura recopilación, salga a la luz?
El Caballero Oscuro
Antes de Arkham Asylum, en los últimos coletazos de los videojuegos basados en películas, parecía buena idea sacar una versión de El Caballero Oscuro, la película de Christopher Nolan de 2008. Eso sí, los guionistas ni siquiera sabían que era una versión de la película, y trabajaron durante meses en un juego de Batman sin ninguna relación… y no sirvió prácticamente nada de lo que habían ideado.
Además, cada vez el motor del juego daba más y más problemas, llegando a caer a cinco frames por segundo, y los kits de mejora llegaron demasiado tarde, cuando la película ya se había estrenado. El equipo decidió atrasar el estreno para que coincidiese con el DVD, pero unos meses antes ya quedó claro que sería imposible llegar con un título mínimamente jugable. Pandemic, la desarrolladora, lo canceló y echó a varios de los desarrolladores para intentar abaratar los costes de su fracaso. Nunca supimos más de esta versión, pero después de la saga Arkham nadie está sufriendo por no haberla catado.
Donkey Kong 3
¿Cómo? ¿Otro Donkey Kong 3 diferente al que conocemos? Correcto. En 1984, solo en Japón, hubo una tercera parte de las aventuras del mono, solo que esta vez en formato… ¡Shooter! En esta versión había que disparar al mono mientras estaba en el aire en veinte escenarios diferentes, por algún motivo. El juego salió en NEC PC-8801, Sharp X1, IBM JX y NEC PC-6601, pero esta vez tenemos algo más que imaginación, porque, más allá de unos cuantos vídeos repletos de píxeles, tenemos las versiones de PC-8801 y X1 jugables en Internet. El resto, de momento, permanecen olvidadas… Y ojalá sigan así para convencernos de que esto solo es un simple mal sueño.
Final Fantasy 64
Es una de las más fascinantes historias de los videojuegos, aquella época en la que Square empezó a probar la capacidad de Nintendo 64 para hacerse su Final Fantasy VII, pero sus errores técnicos y la mayor capacidad de los CD respecto al cartucho acabaron con el título en PlayStation (como sabemos de sobra). Sin embargo, sí que salió a la luz una pequeña demo jugable de Final Fantasy VI con los personajes de Terra, Locke y Shadow moviéndose bajo el cartucho de Nintendo.
Fue la primera intentona de Square de hacer juegos en 3D y todos dieron por hecho, tras probar las distintas batallas que habían programado, que este sería el siguiente paso de la saga. Sin embargo, el regate hizo que este prototipo desapareciera para no volver, y solo queda un vídeo para el recuerdo. Y ya que probablemente Final Fantasy nunca volverá con sus entregas principales a Nintendo, también es un epitafio para la saga, de alguna manera.
Lightsaber Escape
Resulta extraño que no tengamos disponible un juego de Star Wars que realmente se programó y pudo jugarse, pero es así: en 2015, preparándose para el estreno de El despertar de la fuerza, en Chrome lanzaron un minijuego en el que teníamos que abrirnos paso cargándonos a los Stormtroopers con un sable láser controlado por el teléfono móvil.
Esto era todo, en realidad: al llegar al final y pasártelo, podías compartir el tiempo que habías tardado en redes sociales. Era un juego gratuito, ¿qué esperabas? No puede probarse actualmente de ninguna manera, pero no deja de ser una tremenda curiosidad tanto para los fans de la saga galáctica (aunque no tenga absolutamente nada de lore) como para aquellos interesados en los videojuegos creados solo para ciertos navegadores. La Fuerza, aparentemente, no acabó de acompañarlo del todo.