Marc-Alexis Côté, el exjefe de la serie Assassin’s Creed, ha presentado una demanda contra Ubisoft tan solo siete meses después del exitoso lanzamiento de ‘Shadows’, uno de los títulos más destacados de la franquicia. La demanda, presentada en el Tribunal Superior de Quebec, reclama $1.3 millones en daños, que incluyen dos años de salario y $75,000 por daños morales. Côté argumenta que su salida de la compañía fue resultado de un ‘despido constructivo’ derivado de condiciones laborales hostiles tras la creación de Vantage Studios, que asumió la dirección de la serie.
Ubisoft una vez más en problemas
Desde su ingreso a Ubisoft en 2010, Côté se había visto a sí mismo como el “capitán” del barco de Assassin’s Creed. Sin embargo, tras la reestructuración que llevó a la formación de Vantage Studios, sus responsabilidades y el alcance de su trabajo se vieron drásticamente reducidos. Côté expresó su descontento ya en octubre, señalando que a pesar de no haber elegido dejar el cargo, se encontraba en una situación inaceptable que lo forzaba a tomar decisiones difíciles. Al hacer referencia a su transición a un puesto con menos atribuciones, Côté dijo que su influencia se había “desmoronado” desde la creación del nuevo estudio.
El exejecutivo indicó que no se le consideró para un puesto de mayor jerarquía en la estructura de Ubisoft, lo que consolidó su percepción de un entorno hostil. La demanda refleja su perspectiva de que la reestructuración no solo afectó su posición, sino también su integridad profesional. Sus declaraciones en LinkedIn y su reciente acción legal subrayan una creciente tensión entre la dirección de Ubisoft y sus exejecutivos, planteando preguntas sobre el futuro de la compañía y su estrategia hacia una serie que ha sido históricamente uno de sus mayores pilares económicos.