La pandemia de COVID-19 llevó al cierre de la mayoría de los cines, lo que obligó a los estudios de cine a reinventar sus estrategias de lanzamiento. Esta crisis provocó que muchas películas se lanzaran directamente en plataformas VOD, se vendieran a servicios de streaming o se retrasaran indefinidamente. En este contexto, The Empty Man, una película de horror sobrenatural dirigida por David Prior, fue estrenada sin apoyo promocional en el otoño de 2020, convirtiéndose en la última distribución a cargo de 20th Century Fox.
Una taquilla vacía
A pesar de las expectativas iniciales, el filme recibió críticas mediocres y fracasó en taquilla. La falta de promoción dejó la impresión de que Disney había abandonado el proyecto, resultado de los pobres ensayos de las proyecciones. No obstante, The Empty Man sorprende al espectador con su inquietante narrativa, que explora el mal generacional y aborda temas oscuros en un formato surrealista poco comercial, lo que ha ido atrayendo la atención de un público de culto desde su estreno.
La película inicia con una de las escenas más aterradoras en años, donde un grupo de excursionistas es atacado por un espíritu maligno en Bután. Esta brutalidad inicial se transforma en una historia más introspectiva protagonizada por un exdetective, James Lasombra, cuya búsqueda desvela una serie de asesinatos rituales. A medida que avanza la trama, la narrativa se convierte en un laberinto de tragedias, desilusiones y cultos, generando un ambiente de intriga que puede resultar desconcertante para quienes buscan una típica película de terror.
A pesar de su fracaso en términos de taquilla, The Empty Man ha comenzado a cimentar su lugar como una obra de culto, resonando profundamente con cinéfilos analíticos que valoran su enfoque narrativo único y sus inquietantes temas. Aunque puede que nunca alcance el estatus de éxito convencional, su visión perturbadora y exploración de fuerzas siniestras continúan capturando la atención de audiencias curiosas.