Recientemente, una discusión en redes sociales entre John Romero y Sandy Petersen ha captado la atención de los entusiastas de la historia de los videojuegos, centrada en quién merece el crédito por la historia original del icónico juego Doom. La controversia ha estado presente desde al menos 2021, cuando Petersen comenzó a hacer afirmaciones sobre el desarrollo del juego, incluyendo la cifra de ventas, que Romero ha refutado con precisión y cortesía a través de su cuenta de Twitter.
John Romero, educado pero brutal hasta el final
La última ronda de este intercambio se produjo después de que Petersen hiciera un comentario en Twitter sobre la diferencia entre la antigua y la nueva narrativa de Doom, afirmando que él escribió la historia original. Romero rápidamente respondió con un tono marcado por el respeto, desmintiendo la afirmación y aclarando que el verdadero autor de la narrativa fue Tom Hall, quien había escrito la historia mucho antes de que Petersen se uniera al equipo en septiembre de 1993.
La dinámica de estos intercambios ha transformado las respuestas de Romero en un meme entre los aficionados, especialmente aquellas que inician con “Hi Sandy, hope you’re doing well”. Esta frase se ha convertido en un símbolo de la interacción educado-pero-brutal, donde Romero no escatima en proporcionar información precisa y datos verificados para rebatir las alegaciones de su colega, siempre manteniendo un tono amable.
Ambos desarrolladores son considerados pioneros en el diseño de videojuegos; Doom ha tenido un impacto monumental en la industria, estableciendo los estándares para los juegos de disparos en primera persona. A pesar de sus diferencias, esta discusión destaca la importancia de la colaboración y la diversidad de ideas en el desarrollo de títulos que han dejado una huella indeleble en la cultura del videojuego.
Al final, este debate puede ofrecer un vistazo a la compleja historia detrás de uno de los títulos más influyentes en la evolución de los videojuegos, recordándonos que incluso los grandes creativos no siempre están de acuerdo sobre su propio pasado. Y en el caso de Romero, tampoco sobre el presente de la industria.